El gran fanatismo de Scioli por exponerse públicamente y mediatizar sus actos de gestión le jugó esta vez una mala pasada. Pruebas que se filtran en los medios, allanamientos comunicados por televisión, y fotos retratadas en plena escena del crimen. Un fiscal platense lo cuestionó duramente y De Narváez lo criticó por haber violado todos los protocolos. En tanto, Garré cuestionó: "No se comprende que los medios tengan información tan delicada”.
Para los políticos del país, hay un antes y un después de Cromagnon. Aníbal Ibarra pago carísimo no haber acudido de inmediato a la zona en cuestión por miedo a ser linchado...Claro que la importancia del dirigente o el funcionario de turno en el lugar de los hechos, donde haya sucedido la tragedia siempre suma. Pero en el caso de Daniel Scioli ,la obsesión por "querer demostrar siempre estar al lado de la gente", le puede jugar en contra como pasó esta vez. Es que con eso no alcanzaba y no alcanzó. En el caso Candela, las gruesas fallas de la Policía y la Justicia en la investigación también han sido claves para el triste final que corrió la criatura
El gobernador bonaerense Daniel descansaba con su mujer, Karina Rabolini, en Europa. Alertado por la notoriedad en los medios que tomó la desaparición de la pequeña Candela, decidió volver a Buenos Aires. Apenas llegó al aeropuerto de Ezeiza, subió a un helicóptero para reunirse urgente con sus colaboradores y funcionarios policiales. Junto al Ministro de Seguridad y Justicia bonaerense Ricardo Casal siguieron al detalle todos los pormenores de la investigación. Incluso estuvieron presentes en el momento que se descubrió el cadáver.
“Dios mío”, solo pudo decir Scioli cuando ojeó la bolsa donde se encontraban, devastados, los restos de Candela Rodríguez, de 11 años. Luego se alejó de la escena y acompañó a la madre de la victima hacia el duro momento del reconocimiento. Todo fue televisado y mediatizado. Al gobernador, la foto le salió cara.
Desde lo técnico, el fiscal de Instrucción Penal platense, Marcelo Romero, cuestionó la intromisión de las autoridades políticas en la escena, sin tomar los recaudos necesarios para no entorpecer la investigación posterior en búsqueda de pruebas. También lamentó la difusión inmediata de una grabación extorsiva de un llamado telefónico, ya que no debe darse “ninguna información durante la crisis".
“En las imágenes que son masivamente difundidas, vemos como están los equipos de policía científica correctamente uniformados, con sus trajes especiales, con sus guantes, barbijos y cofias para evitar contaminar la escena del crimen, un lugar que debe ser salvado, pero no ocurre lo mismo con el resto de los presentes en el lugar”, criticó Romero.”No tienen nada que hacer” ahí, remarcó.
En las imágenes se ve a Scioli codeándose y forcejeando con otros funcionarios para tener un buen lugar en la foto y las imágenes televisivas. “No digo que no se muestren junto al pueblo, que no hagan su discurso, pero no en la escena del crimen. Podrían hacerlo tranquilamente a 100 metros de allí”, dijo Romero.
“No sabemos si en ese lugar hay evidencias, como saliva, algún cigarrillo; por lo que incluso hasta la mamá debe llevar los protectores en los zapatos y la cofia. Ni el fiscal puede estar ahí. Los fiscales, cuando vamos a la escena del crimen, estamos lo suficientemente alejados y subordinados, directamente”, agregó.
Desde el costado político, Scioli también recibió un revés. Por un lado, se mostró junto a una familia que ahora es investigada por su entorno y con una posible actividad delictiva. De hecho, el padre de la víctima ya estaba condenado y cumpliendo pena. Podría haber seguido todos los detalles de la investigación sin exponerse demasiado.
Además, fue carne de cañón para sus opositores. De Narváez acusó al gobernador de haber montado un “reality show”. “¿Qué hacía con una cámara de televisión acompañando a la madre cuando ese es un procedimiento que se debe hacer en la morgue judicial una vez que se han cumplido una cantidad de requisitos? ¿Por qué se quiso hacer un reality de esto?”, se preguntó el diputado nacional.
“Es falso presumir que la investigación fue bien hecha; fue una suma de improvisaciones; total incoherencia; no se siguió ninguno de los protocolos; la información se daba prácticamente en forma simultánea a los medios”, consideró, acertadamente, Francisco De Narváez.
Miguel Bazze, dirigente alfonsinista, expresó que Scioli tuvo “una actitud absolutamente repudiable”. “La presencia de una cámara de filmación de la gobernación registrando la actividad del gobernador Daniel Scioli durante el reconocimiento del cuerpo de Candela Rodríguez es una actitud absolutamente repudiable. Está claro que en el gobierno de la provincia pretendía hacer uso político de esa situación trágica”, evaluó.
El episodio puso en jaque a uno de los principales alfiles de Scioli, el Ministro Casal, quien afirmó que presentará informes en la Cámara de Diputados bonaerense.
