El Partido Justicialista de Tigre se solidarizó con los trabajadores de Linde Praxair, quienes el lunes 3 de febrero retomaron las medidas de fuerza contra los despidos que comenzaron el 5 de diciembre de 2024. Tras el vencimiento de la tregua el 30 de enero, los operarios resolvieron en asambleas realizar un cese de actividades en las plantas de General Pacheco, Pilar, Ensenada, Avellaneda y Lanús.
En la jornada de protesta, se montó un campamento en la puerta del establecimiento de Pacheco, donde sindicatos, agrupaciones políticas y vecinos manifestaron su apoyo a la lucha. Además, personalidades del ámbito sindical y político, tanto nacionales como internacionales, enviaron mensajes de respaldo.
Desde el PJ Tigre denunciaron la actitud antisindical y discriminatoria de la empresa, acusándola de buscar el despido de trabajadores sindicalizados y activistas. “Exigimos la reincorporación inmediata de los despedidos y la normalización de las tareas para todos”, sostuvieron en el comunicado firmado por Lucas Gianella, presidente del partido.
Finalmente, hicieron un llamado a la solidaridad de organizaciones sindicales, políticas y sociales para acompañar el reclamo. “Juntos podemos lograr la justicia laboral y defender los derechos de los trabajadores”, concluyeron.
¿Por qué el ataque a las y los trabajadores de Linde Praxair Pacheco?
La ofensiva contra los trabajadores de Linde Praxair en Pacheco se profundizó luego de la fusión entre ambas empresas tras la pandemia. A pesar de que los balances reflejan ganancias extraordinarias, la compañía argumenta una crisis económica para justificar despidos y amenazas de cierre, alegando que los costos laborales son elevados.
Sin embargo, los empleados sostienen que esta avanzada es en realidad un castigo contra la organización gremial que, entre 2005 y 2007, logró importantes mejoras salariales y en condiciones laborales. Entre ellas, la empresa tuvo que reconocer ítems de convenio, otorgar incrementos que elevaron los sueldos un 80% y mejorar las condiciones de seguridad, reduciendo a cero los accidentes laborales desde 2007.
El conflicto escaló luego de la fusión, cuando trabajadores de distintas sucursales comenzaron a coordinar esfuerzos para defender sus derechos. Según denuncian, la empresa pretende desarticular esta unidad comenzando por Pacheco, evitando que los beneficios conquistados allí se extiendan a otras plantas.
El caso de Praxair no es aislado. En los últimos meses, la reforma laboral y la Ley Bases facilitaron una ofensiva empresarial contra delegados y comisiones internas combativas, en un intento por recortar derechos laborales y maximizar ganancias. Ante este escenario, los trabajadores reclaman la unidad sindical y exigen que la CGT y la CTA impulsen un paro nacional contra las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno.
