La líder peronista salió a saludar a la militancia, que se convocó desde las 17 con una pequeña feria del libro.
A un año de la resolución judicial contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires se movilizó este viernes hacia el edificio de San José 1111, lugar donde la dirigenta cumple su condena. El acto comenzó con una pequeña feria del libro y terminó con los discursos de Kelly Olmos y Mariano Recalde.
La convocatoria estuvo encabezada por los principales referentes del distrito, entre quienes se destacaron el senador nacional y presidente del PJ porteño, Mariano Recalde, y la exministra de Trabajo, Kelly Olmos. Ambos dirigentes coincidieron en calificar la situación de la exmandataria como una detención de carácter estrictamente político.
Al hacer uso de la palabra, Kelly Olmos apuntó directamente contra el rol de los tribunales en el escenario político actual. «Ya hace un año, la injusticia de este país, los tribunales atados a los intereses económicos concentrados de la Argentina, los tribunales que constituyen el disciplinador de la votación nacional y popular del pueblo argentino, condenaron y pusieron presa a la compañera Cristina Fernández de Kirchner», inició la exfuncionaria.
Olmos vinculó la situación judicial de la expresidenta con los discursos oficiales de la gestión nacional actual, señalando que «cuando lo escuchamos a Milei decir que la justicia social es un robo, es que ese robo es el que constituye la condena contra Cristina, es porque el robo que comete el peronismo es luchar por la justicia social».
Finalmente, llamó a consolidar la militancia en los territorios para revertir la situación política: «Los valores que carga el peronismo y que Cristina supo llevar al gobierno de la Nación necesitan fortalecerse con la voluntad de lucha de cada argentina y de cada argentino. Por eso estamos hoy acá, pero por sobre todas las cosas, por eso estamos en la militancia cotidiana de cada barrio, porque el peronismo no baja los brazos y vamos a volver».

Por su parte, el senador Mariano Recalde cerró el acto con un encendido discurso en el que agradeció la presencia de «todos los sectores del peronismo y del panperonismo que defienden la democracia» y advirtió que «no hay peronismo con proscripción».
Recalde fue categórico al evaluar el andamiaje jurídico que pesa sobre la expresidenta: «Todos sabemos por qué Cristina está ahí arriba, injustamente detenida, privada de su libertad. En un fallo que no tiene nada de jurídico, pero mucho de político, escrito desde los sótanos, las cloacas de la democracia, que le dejan a esas marionetas con cargo de juez los fallos que tienen que dictar para perseguir a los peronistas y para darle impunidad a los verdaderos corruptos que saquean la Argentina».
El legislador también denunció un ensañamiento particular en las condiciones de detención de Fernández de Kirchner en comparación con otros reclusos del sistema penitenciario: «No quieren que haga política. Por eso no solamente la proscriben, sino que cuando empezó a tener reuniones, a hablar y a organizarse, profundizaron la persecución imponiéndole restricciones que no tiene ningún detenido con prisión domiciliaria en la Argentina, ninguno. Ni los narcotraficantes que están con prisión domiciliaria tienen las restricciones que tiene Cristina, ni los genocidas que cometieron los peores crímenes, los crímenes más atroces y aberrantes».
Para concluir, Recalde trazó un paralelismo histórico con la Revolución Libertadora de 1955 y remarcó los motivos de la movilización: «Sabemos por qué la tienen ahí. No quieren la justicia social, no quieren que el pueblo se organice a través de la política y le ponga un freno a los poderosos, le diga que no a los aumentos de tarifas y a la pérdida del poder adquisitivo. Hoy estamos acá por profunda gratitud hacia ella, por profunda lealtad a quien supo encarnar y organizar al pueblo para recuperar una Argentina grande con un pueblo feliz».
La jornada cerró con la entonación de la marcha peronista y la promesa de las agrupaciones presentes de mantener las convocatorias vigentes en las inmediaciones del domicilio de la dirigenta.
