La conducción partidaria que encabeza Axel Kicillof resolvió movilizar intendentes al Ministerio de Capital Humano. El reclamo apuntó a una deuda millonaria por el financiamiento del Servicio Alimentario Escolar.
El peronismo de la provincia de Buenos Aires avanzó con una señal política concreta en medio de la confrontación con la Casa Rosada. El Consejo del Partido Justicialista bonaerense definió convocar a una movilización de jefes comunales hacia el Ministerio de Capital Humano, con el objetivo de exponer el reclamo por recursos que la administración provincial consideró impagos.
La medida se fijó para el próximo miércoles. El eje central de la protesta fue el financiamiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE), un punto que se transformó en uno de los principales focos de conflicto entre la gestión de Axel Kicillof y el gobierno nacional.
Durante el encuentro partidario, que se extendió por más de dos horas, la dirigencia también evaluó la situación interna del espacio. En ese marco, analizó la ampliación del padrón de afiliados como parte de una estrategia para fortalecer la estructura del PJ. Sin embargo, la prioridad política quedó concentrada en respaldar la exigencia de fondos a la Nación.
En los días previos, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, cuestionó con dureza a la gestión de Javier Milei. El funcionario responsabilizó al Gobierno nacional por el agravamiento de la situación social en el territorio bonaerense.
Según precisó Larroque, la deuda acumulada por parte de la Nación alcanzó los 220.000 millones de pesos en concepto del SAE. Además, puso el foco en los compromisos incumplidos por la ministra Sandra Pettovello.
El ministro sostuvo que la administración nacional había asumido el compromiso de cubrir el 20% del programa alimentario, pero los envíos efectivos quedaron apenas por encima del 10%. “Lo que estamos pidiendo es que se cumpla con una parte mínima de lo que históricamente aportaba el Estado nacional”, subrayó.
Frente a este escenario, el gobierno provincial anunció una serie de medidas para sostener la asistencia. Entre ellas, dispuso un aumento del 30% en el SAE, duplicó la ayuda alimentaria a los municipios y elevó un 25% las prestaciones sociales. Aun así, en La Plata advirtieron que sin el aporte nacional, el esquema resultó insuficiente.
El cierre de la reunión del PJ dejó una definición sin matices. La conducción partidaria resolvió trasladar el conflicto al espacio público. “Frente a la antipolítica, tenemos que estar en la calle, acompañando y resistiendo”, afirmaron desde el partido, con la mirada puesta en una movilización que buscó amplificar el reclamo y forzar una respuesta de la Casa Rosada.
