Con los padrones ya publicados y plazos que se acortan, los distintos sectores del peronismo provincial intensifican las negociaciones para consensuar una lista única, mientras persisten tensiones y disputas en algunos distritos clave.
El calendario electoral del PJ bonaerense sigue su curso y empuja al peronismo a definiciones urgentes. Con la publicación de los padrones partidarios, las distintas tribus comenzaron el proceso de recolección de avales, aunque el objetivo central sigue siendo alcanzar un acuerdo que permita presentar una lista de unidad a nivel provincial y esquivar una interna que muchos consideran riesgosa y costosa.
El padrón se dio a conocer finalmente en la madrugada del sábado, con unas 48 horas de retraso, y se convirtió en la herramienta indispensable para avanzar con las formalidades. A partir de ahora, cada sector puede reunir los apoyos necesarios para competir, ya sea por falta de consenso general o por la decisión de disputar espacios en determinados municipios.
En paralelo al trabajo administrativo, se intensificaron las conversaciones políticas entre los espacios referenciados en el gobernador Axel Kicillof y en Máximo Kirchner. El 8 de febrero es la fecha límite para presentar listas y el margen es cada vez más estrecho: restan apenas 13 días. En ambos campamentos predomina la idea de confluir en una nómina común para evitar “entrar en el barro” de una interna impredecible y con alto desgaste.
Los padrones publicados por el PJ bonaerense detallan un total de 1.143.070 afiliados en toda la provincia. El caso más sensible es el de La Matanza, que quedó judicializado por exceder levemente el porcentaje permitido de nuevas afiliaciones. El distrito sumó 5.898 nuevos afiliados, pero superó en apenas un 0,04% -46 personas-, el tope del 5% habilitado. Se espera que la justicia electoral resuelva la situación en las próximas horas.

La Matanza encabeza ampliamente el ranking de afiliados, no solo por su peso poblacional. El municipio gobernado por Fernando Espinoza cuenta con 122.807 personas en su padrón, triplicando a otros distritos de menor población relativa. Detrás aparecen Merlo (65.791), La Plata (54.391), Lomas de Zamora (42.371) y Quilmes (40.223).
La consigna de la unidad vuelve a imponerse, aun en un contexto de tensiones persistentes. Tanto el kicillofismo como el sector alineado con
Máximo Kirchner coinciden en que es necesario unificar posiciones, aunque las diferencias internas no logran encauzarse del todo. Entre los nombres que circulan figuran la vicegobernadora, Verónica Magario, y el intendente platense, Julio Alak, vinculados al Movimiento Derecho al Futuro, así como el jefe comunal de Lomas de Zamora, Federico Otermín, cercano a Kirchner.
También aparece en escena la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, quien venía impulsando la posibilidad de una lista propia, pero que en las últimas horas retomó el diálogo político. Según trascendió desde el kirchnerismo, la dirigente del Movimiento Evita se habría reunido con Cristina Fernández de Kirchner en su departamento de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria.
Quien puso en palabras la preocupación por el escenario fue la diputada nacional Victoria Tolosa Paz, alineada con Kicillof. En declaraciones a AM 530, sostuvo que en la provincia están “obligados a buscar una lista de consenso” porque “la disputa pública que se está dando entre el gobernador Axel Kicillof y el sector conducido por Máximo Kirchner no nos deja en un buen lugar”. Además, remarcó que cualquier intendente o intendenta con capacidad de diálogo puede convertirse en una figura representativa del peronismo bonaerense.
