Como pasó con Lijo y las conocidas negociaciones entre Amerio y Wado de Pedro, el kirchnerismo y LLA saben que desde el 10/12 juntos tienen los dos tercios del Senado para aprobar un pliego.
Con 48 manos, juntos, LLA y el peronismo, tenían los dos tercios del Senado para avanzar con cualquier pliego. Los representantes de Cristina Kirchner, y puntualmente de La Cámpora, en el mundo judicial (Mariano Recalde, Juan Martín Mena y Anabel Fernández Sagasti) conocen esta información y comienzan a sacar cuentas.
Es sabido que Javier Milei presentará pliegos en el periodo extraordinario o cuanto antes pueda, con la nueva conformación del congreso que le es favorable. Sabiendo esto, CFK no quiere perder la oportunidad que falló con Ariel Lijo de negociar para no tener una CSJN tan desfavorable.
Al ser el senado un lugar distinto a diputados, Cristina no tiene la totalidad de las palabras. Los gobernadores peronistas se suman a la conversación y la ex Presidenta les presta oído sabiendo que los votos de sus senadores pueden cambiar todo.
Ya desde el debate sobre Lijo quedó claro que el cristinismo quiere cubrir una de las vacantes con una mujer. En ese sentido, la intención de que la ex senadora santafesina María de los Ángeles Sacnún sea ternada, sigue en pie. Es por lo que puja CFK, con el riesgo de que a los Milei no les guste la idea.
Tanto Sebastián Amerio, principal operador judicial del Gobierno Nacional, como la propia Karina Milei, están en conversaciones por este tema. No solo hablan con el cristinismo, también lo hacen con el PRO y los gobernadores aliados. Sin embargo, saben que los números de los kirchneristas son importantes para este tema.
Al igual que se dijo con Lijo y al final fracasó, esta podría ser la primera vez que el gobierno negocie en el Congreso sin el PRO o la UCR, a riesgos de caer en presiones y pedidos del kirchnerismo.
