Los gobernadores peronistas del norte avanzan en acuerdos con el kirchnerismo para enfrentar a los libertarios en las legislativas, pero en Tucumán el oficialismo local también habilita una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza.
A menos de una semana del cierre de alianzas, el peronismo intenta definir su estrategia legislativa en el norte del país. En Salta, Catamarca y Tucumán, los gobernadores mantienen vínculos estrechos con el gobierno nacional, pero también sostienen conversaciones con el kirchnerismo. La posibilidad de una lista unificada aparece como una solución pragmática frente al crecimiento de La Libertad Avanza en la región.
En Salta, la preocupación principal radica en el peso electoral de los libertarios en la capital provincial. Allí se impusieron en los últimos comicios, pese a la victoria general del frente conducido por Gustavo Sáenz. Este escenario empujó al mandatario a evaluar un armado común con sectores del kirchnerismo. Sáenz mantiene relación con el senador Sergio Leavy y también con Juan Manuel Urtubey, quien ya confirmó que buscará un lugar en el Senado.
La conducción local del PJ permanece intervenida por decisión de Cristina Kirchner, pero los emisarios designados no lograron ensamblarse con el saencismo. Cerca del gobernador reconocieron que «podemos ir a la elección divididos en tres, pero acá LLA como espacio mide bien y no sería bueno que ellos arrasen».
Los salteños renuevan tres diputados y tres senadores este año. La representación actual muestra un reparto entre el oficialismo provincial y el kirchnerismo. En ese reparto, cada espacio arriesga bancas clave y busca una salida que evite el retroceso legislativo. Un referente del entorno de Sáenz explicó la dificultad del panorama: «Para esta elección, la alternativa provincialista es un riesgo porque puede haber mucha polarización y nosotros todavía no tenemos tan patentada la marca».
Catamarca atraviesa un proceso similar. El gobernador Raúl Jalil mantiene intacto su alineamiento con la Casa Rosada, pero al mismo tiempo explora una lista compartida con el sector de Lucía Corpacci, que responde a Cristina Kirchner. Jalil no rompió con Unión por la Patria y retuvo a sus diputados en el bloque oficialista, aunque sus legisladores respaldaron algunos proyectos libertarios o facilitaron su tratamiento con ausencias.
En las próximas elecciones, Catamarca elegirá tres diputados. Terminan sus mandatos Silvana Ginocchio, esposa del gobernador, y Dante López Rodríguez. En la negociación local buscan definir candidatos sin perfil opositor duro, con el objetivo de preservar la identidad del oficialismo sin alejarse de la estructura nacional del peronismo.
Tucumán, en cambio, exhibe una doble estrategia. Mientras sectores del peronismo local negocian una lista conjunta, el PRO y La Libertad Avanza se encaminan hacia un acuerdo electoral en el distrito. Esa jugada replica el modelo que ya se utilizó en la provincia de Buenos Aires y que responde a la estrategia de Mauricio Macri, Karina Milei y Cristian Ritondo.
Del lado libertario, las conversaciones están a cargo de Lisandro Catalán, vicejefe de Gabinete y autoridad partidaria en la provincia. Por el PRO, intervienen Alejandro Finocchiaro y el ex senador Pablo Walter. Los dirigentes de LLA confirmaron que «hubo muchos avances» en la negociación y que «solo falta la oficialización». Aclararon además que el armado llevará «estética libertaria», sin logos del PRO y con diseño gráfico violeta.
La elección tucumana renovará cuatro bancas en Diputados. Tres de ellas pertenecen al peronismo y la cuarta a Juntos por el Cambio. En 2023, el radical Roberto Sánchez logró el segundo lugar como candidato a gobernador, pero el PRO no cuenta con estructura sólida en la provincia. Una fuente del partido lo resumió sin rodeos: “En Tucumán no tenemos estructura. Si no vas en alianza con Milei, no entrás”.
En paralelo, el gobernador Osvaldo Jaldo y el senador Juan Manzur también se mostraron abiertos a avanzar en un armado conjunto dentro del peronismo. Cerca del gobernador explicaron que “las charlas están muy avanzadas, pero falta”. El nombre de Javier Noguera suena como posible cabeza de lista, aunque algunos sectores proponen que el propio Jaldo encabece de forma testimonial. Desde el kirchnerismo, Cristina Kirchner instruyó a los dirigentes locales a hacer «el máximo esfuerzo por la unidad».
Con estas señales cruzadas, Tucumán quedó en una posición ambigua. El oficialismo provincial conversa con el kirchnerismo y al mismo tiempo permite que se cierre una alianza entre LLA y el PRO. Mientras tanto, el mileísmo ve en la provincia una oportunidad de crecimiento y el macrismo, un intento por conservar alguna presencia donde sus dirigentes están debilitados.
Este juego doble refleja el estado actual del peronismo en muchas provincias. Gobernadores aliados al Ejecutivo nacional evalúan volver a competir junto a sectores que antes cuestionaron. La posibilidad de un frente unificado no garantiza cohesión en la campaña, pero aparece como un escudo electoral ante el avance de los libertarios. En ese contexto, cada movimiento se calcula con lupa y la unidad se impone como una necesidad antes que como una convicción.
