A días del cierre de alianzas, Kicillof, Massa y Máximo Kirchner negocian contrarreloj sin lograr disipar las diferencias internas; la definición de candidaturas muestra las tensiones y ambiciones de cara al 2027.
La interna del peronismo bonaerense transita horas determinantes. A cinco días del cierre de alianzas y con apenas dos semanas para oficializar las listas, las negociaciones entre los principales actores del espacio avanzan, aunque no dejan de existir tensiones internas y exigencias mutuas de cara a los comicios del 7 de septiembre.
Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner son quienes encabezan las conversaciones, mientras aliados como Juan Grabois y Guillermo Moreno también intentan posicionar a sus candidatos, aunque en menor medida. La urgencia por definir candidaturas en las ocho secciones electorales y los 135 municipios impone un calendario sin margen de error.
El escenario actual no permite imaginar una unidad política real. Sin embargo, el objetivo común de evitar una fractura lleva a los distintos espacios a construir listas conjuntas. El debate central pasa por el nivel de representación que obtendrá cada sector y los nombres que encabezarán las boletas.
En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio referenciado en Kicillof, sostienen que el gobernador debería tener injerencia en al menos el 50 % de las listas, y que esto marcaría un avance respecto a su anterior rol limitado en las definiciones partidarias.

La relación entre el gobernador y el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, es tirante. «Es una realidad paralela la que quiere contar el camporismo», se sinceró un intendente cercano a Kicillof, en rechazo a la propuesta de centrar la campaña en la consigna por la liberación de Cristina Kirchner.
Desde el cristinismo consideran que esa bandera debe encabezar la estrategia electoral, mientras en el kicillofismo y parte del MDF la cuestionan duramente. Las fricciones internas reflejan un vínculo deteriorado.
En este contexto, la definición de las cabezas de lista para la Primera y Tercera Sección Electoral concentra buena parte de la discusión. Leonardo Nardini, Federico Achaval y Gabriel Katopodis suenan con fuerza para la Primera; mientras que Mayra Mendoza, Mariano Cascallares y Verónica Magario -cercana tanto a Kicillof como a los Kirchner-, emergen como alternativas en la Tercera.
La amenaza de una ruptura se potencia con la posibilidad de que Julio Zamora y Fernando Gray compitan por fuera del armado oficial, lo que podría restar votos clave.
Detrás de la urgencia coyuntural, se juega una disputa a más largo plazo: el posicionamiento de Axel Kicillof con vistas a 2027. El mandatario provincial aspira a ser candidato a presidente con una construcción autónoma, libre de Cristina Kirchner. Quiere ser el dirigente de referencia del peronismo bonaerense y, desde allí, proyectar una figura nacional. La lapicera que hoy pelea no solo define las listas de 2025, sino también su futuro político.
