El libertario se impuso con el 30 % de los votos y fue el candidato más votado en las elecciones que lo deja bien posicionado en la carrera por la Casa Rosada.
La victoria del diputado nacional y candidato a presidente de La Libertad Avanza, Javier Milei, en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) rompió contra todos los pronósticos y los números que indicaban las encuestas que, a pesar de que siempre tienen un margen de error, no previeron este fenómeno que ganó en 16 de los 24 distritos del país.
Muchos analistas políticos se sorprendieron, sin entender de dónde salió el votante de Milei, como si hubieran aparecido de abajo de la tierra o simplemente escondían su voluntad en encuestas. Lo cierto es que en las redes sociales podía observarse el peso y la trascendencia del economista libertario con las miles y miles de reproducciones de sus videos en Youtube, Tik Tok y las interacciones en Instagram o Twitter.
De hecho, desde antes de las PASO, Milei ya era el dirigente con más seguidores en las redes (tiene 2.4 millones en Instagram), por encima de Cristina Fernández de Kirchner (1.4 millones) y Mauricio Macri (1.1 millones). Esto marca un perfil de sus seguidores: los más jóvenes, los que más utilizas las nuevas tecnologías, son los que representan el electorado más fuerte del referente de La Libertad Avanza que ganó con más del 30 % y en provincias claves.
Es decir, los jóvenes de 30 años o menos, en una gran mayoría varones, son los que más votos aportaron al economista. Es algo que se puede percibir en sus actos -que son más parecidos a recitales-, pero, sin embargo, el porcentaje de más de 30 % no puede reducirse a solo ese segmento etario: Milei fue votado por varones y mujeres y por todos los estratos sociales, especialmente lo de menos recursos económicos.

«Cuanto más joven es el voto, mejor le va. El discurso de autonomía, de libertad y los principios de cierto individualismo emergen contra un Estado, que muchos jóvenes, sobre todo después de la pandemia, ven como algo que cercena libertades», explicó Facundo Nejamkis, de Opina Argentina.
Esos electores que se volcaron por Milei, después de la pandemia y la cuarentena hiperestricta impulsada por el gobierno nacional, perciben al Estado como una mochila pesada, que no resuelve los problemas sociales, económicos y culturales y las necesidades básicas de la gente. Es decir, no lo ven como una solución. Y los políticos solo se encargan de administrar la crisis en vez de resolverla.
«Milei, con su carisma, muy especial, logró sintonizar muy bien con ese hastío y explica en gran medida el fenómeno. No fueron tanto sus ideas. No fue un voto a la derecha lo que se vio ayer. Sino sintonizar con un tipo que está ‘tan enojado como yo’», explicó Valentín Nabel, de Opinaia, una de las consultoras que estuvo más se aproximó a la potencia electoral del libertario.
Pero no es solo esa bronca y el desencanto lo que pudo canalizar Milei. La confianza que le tiene su electorado desde que se postuló en 2021 para ser diputado también jugó un papel preponderante porque observan en el libertario una absoluta sinceridad a la hora de hablar sobre sus propuestas y los problemas económicos por los que atraviesa la Argentina y que ningún gobierno pudo resolver.
«Fueron muchos años de sacrificio económico -continuó Nabel-, con pérdida del poder adquisitivo y no hubo manifestaciones de ello desde la bronca. La inflación es un golpe de todos los días, toda esa bronca se va conteniendo y encontró alguien que la expresa».
Y otra cosa que no es menor: fue el que mejor «desnudó», con una gran estrategia de comunicación, los acuerdos de la política o, mejor dicho, entre los dos espacios más grandes: Unión por la Patria y Juntos por el Cambio, con algunas leyes en las que estuvieron de acuerdo y fueron en desmedro de la sociedad como la ley de alquileres o en políticas en el que ninguno de los dos representaba a una cierta parte de los ciudadanos.
Sin ir más lejos, el libertario fue viral este lunes por su propuesta para llamar a plebiscito por la ley del aborto, algo en el que las dos coaliciones estuvieron de acuerdo para aprobarla en el Congreso en diciembre de 2020, impulsada por el movimiento feminista al que Milei lo describe como parte del «marxismo cultural«, las nuevas «estrategias» de la izquierda que sobresalieron del plano económico luego de la caída de Berlín.

Cuando muchos pensaban que lo de Milei era un fenómeno porteño, el triunfo se basó en la diferencia que sacó en muchas provincias de la Argentina en las que, generalmente, ganaba el peronismo o Juntos por el Cambio: Salta, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, varios de ellos, de los más importantes del país. Eso sumado a los barrios populares de la provincia de Buenos Aires. Muchos explican que el gran logro de Milei es ser el pionero del liberalismo popular.
«Juntos por el Cambio no le habló a la gente. La pelea interna los desgastó y no pudieron conectar con los problemas de la gente. No era atractivo votar a dos personas que se estaban peleando. No acusaron recibo de que venía Milei”, explicó el consultor político, Juan Mayol.
Muchos votos de Alberto Fernández en 2019, que habían permitido que el elegido por Cristina Fernández de Kirchner coseche el 48 %, se fugaron hacia el libertario. Ahora, el oficialismo sacó 20 puntos menos, es decir, muchos votos de Milei pertenecieron al actual presidente. Ese núcleo de indecisos o que vota con el bolsillo es el que define cada elección y que, en este caso, decidieron volcarse por el economista.

La dolarización que impulsa el diputado nacional es un factor clave que también tiene adhesión en parte de la sociedad y su electorado entiende que es la salida para terminar con la inflación. Sumado a que la candidata a presidente de Juntos, Patricia Bullrich, también lo tiene en su programa de gobierno, explica que casi el 50 % (en realidad, el 46,98 %) de la población está dispuesta a tener el dólar como moneda.
A partir de ahora, la carrera de cara a las elecciones de octubre será más que interesante para determinar cómo se redistribuirán los votos de los candidatos que no superaron las PASO o perdieron la interna, en especial los de Juan Grabois (UP) y Horacio Rodríguez Larreta (JxC).
Lo cierto es que el 30 % que cosechó Milei parece ser el piso, porque todo indica que el que votó por él en las primarias, lo volverá a hacer en las generales. Quizás la pelea estará entre Bullrich y Sergio Massa, que intentará polarizar con Milei para que, en el caso de que logre llega a un ballotaje, pueda tener posibilidades de ser el próximo presidente. La incertidumbre prePASO no está, habrá que esperar hasta octubre para una definición que puede ser histórica para el país.
