La jornada de lucha, convocada por la CGT y las dos CTA, arrancó con escaso movimiento en las calles por el servicio de transporte paralizado en casi su totalidad y asi fue durante todo el jueves.
El segundo paro general contra el gobierno de Javier Milei entró en vigor desde los primeros minutos de este jueves y se extendió por 24 horas en todo el país. Esta medida fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos CTA, y tuvo como consecuencia la paralización del transporte, el comercio, los bancos y los servicios de educación y salud.
En la ciudad de Buenos Aires, el movimiento en las calles fue escaso, debido a la paralización casi total del servicio de transporte durante todo el día. Sin embargo, algunas líneas de colectivos de la empresa Dota continuaron operando, aunque denunciaron ataques con piedras a algunos de sus vehículos.
Bajo las consignas “La Patria no se vende” y “Pará la mano”, esta medida de fuerza se llevó a cabo en el contexto de un plan de lucha de las centrales obreras, que incluyó una masiva concentración por el Día del Trabajador la semana pasada y la participación en la multitudinaria marcha universitaria del 23 de abril.
También se vieron afectadas las actividades marítimas y portuarias, luego de que la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) se sumara a la medida de fuerza.
Además, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se unió al paro general, como lo confirmó su titular, Rodolfo Aguiar, quien destacó que esta medida tenía múltiples destinatarios, incluidos el presidente Javier Milei, los gobernadores, los senadores y los grandes grupos empresariales asociados al Ejecutivo.
La Asociación Bancaria (AB) también participó en el paro, lo que significó que no hubo atención en las sucursales bancarias durante todo el día. Esta decisión fue tomada debido al perjuicio que la política económica del Gobierno Nacional está causando a los trabajadores y al pueblo en general, en beneficio de grandes empresarios y grupos económicos.
En el ámbito educativo, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) convocó a un paro nacional docente, lo que llevó a la suspensión de clases en todos los colegios y facultades públicas del país. Los reclamos específicos del gremio docente incluyen el financiamiento para la educación pública, el pago del Fonid, el rechazo a la Ley Bases y el DNU 70/2023, así como la oposición al ajuste, los despidos y los aumentos de tarifas.
Finalmente, el Sindicato de Trabajadores de la Sanidad Argentina, liderado por Héctor Daer, se sumó a la medida de fuerza, lo que resultó en la atención únicamente de urgencias en los hospitales públicos. El paro se llevó a cabo durante 24 horas y se aseguró que solo se cubrirían las guardias mínimas, cuya organización y personal debía ser garantizada por los empleadores sin excepción.
