A pocos días de terminar el mes de febrero, en el oficialismo hay ansiedad para empezar a elaborar una lista de posibles candidatos que puedan ser competitivos para retener la administración del estado. En el kirchnerismo presionan a Alberto para que se defina públicamente.
En los últimos días, gran cantidad de dirigentes del kirchnerismo y La Cámpora se expresaron con fuerza para alentar una posible candidatura de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al mismo tiempo que alertaron sobre su proscripción. En el peronismo no sobran candidatos competitivos y ya empezó la carrera para conformar la estrategia electoral. Nadie se baja.
Nunca fueron demasiado convincentes las posibilidades de que Cristina pueda encabezar la boleta presidencial, pero la intentona de la militancia para buscar en realidad poner en frío las chances reeleccionistas de Alberto Fernández.
En el primer encuentro que realizó la mesa política y electoral del PJ, el diputado nacional Máximo Kirchner aclaró que es inviable tener una PASO contra el Presidente si decide ser candidato nuevamente. Sin embargo, cada vez que el mandatario deja trascender esa posibilidad aparecen las críticas desde adentro.
¿Cristina aceptaría ser candidata? ¿Está todo el peronismo de acuerdo? Aparecen otros nombres como Massa, Scioli, Wado De Pedro o Axel Kicillof. En el albertismo no muestran apuro para definirse, y en el kirchnerismo comienza a ganar la ansiedad y la incertidumbre sobre la competitividad que se debe construir en cada territorio.
En el análisis sigue flotando la idea que existe desde el 2019: Sin Cristina no se puede y con ella sola no alcanza. Es la dirigente con mayor caudal de votos propios. Pero no es suficiente.
En el encuentro que tuvo la mesa política la semana pasada, Massa volvió a repetir que sus energías están puestas en la gestión económica, y que definir su candidatura pondría dificultades en su trabajo. Algunos veían esas declaraciones como parte de una estrategia de instalación, pero empiezan a creer que ya no hay segundas lecturas. Enero trajo un 6% de inflación y febrero podría tener indicadores similares que dinamitarían la postulación del Ministro de Economía.
¿Si Cristina no es competitiva, Alberto no mide ni parece tener el respaldo de toda la coalición, y Massa no es candidato por los resultados de la economía, quién se hace cargo de competir?
El Ministro del Interior Eduardo “Wado” De Pedro recibió el respaldo de un gobernador este fin de semana: “Tiene todas las condiciones para ser candidato”, expresó el riojano Ricardo Quintela. Y agregó que es el funcionario con el que mejor relación tienen los mandatarios de todo el país.
El embajador en Brasil, Daniel Scioli, quiere la revancha del 2015. Siente que se la deben y que esta vez podrá tener el apoyo necesario de toda la coalición.
Alberto Fernández seguirá estirando su definición, pero no puede especular mucho más. Algunos en su entorno afirman que en abril dará a conocer su postura. En el kirchnerismo lo presionan y ya demostraron que pueden atacarlo con fuerza, y que además pueden quitarle centralidad política.
