El Gobierno de Javier Milei consiguió quórum este miércoles en el Senado para debatir la Reforma Laboral 2026, una iniciativa para la cual el oficialismo hizo concesiones tanto a los gobernadores aliados como a la CGT (Confederación General del Trabajo), que resistió varios puntos del articulado. A su vez, los gremios realizan una marcha hacia el Congreso para protestar contra el proyecto, que de aprobarse pasaría a Diputados.
En la previa, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció un “acuerdo” para tratar la reforma, a la que llamó la “primera ley de la democracia para hacer un cambio estratégico en las relaciones laborales”. Entre otros puntos, los aliados y los gobernadores contemplaron la eliminación del artículo de rebaja del Impuesto a las Ganancias para las grandes y medianas empresas, que tenía un impacto de más de 2 billones de pesos en las provincias.
Otro punto importante es que el oficialismo cedió al reclamo de la CGT debido a que se mantuvo la denominada “caja sindical”: se mantendrá por dos años el aporte solidario a los gremios pero con un tope del 2% y no se rebajan las cargas para las obras sociales que se mantienen en el 6%.
También quedó el aporte obligatorio a las cámaras empresariales con un tope del 0,5%; y se aceptó el pedido de los bancos de mantenerse como únicos responsables para abonar los sueldos, debido a que no se autorizarán a las billeteras virtuales, como figuraba en el proyecto original.
