Avanza la idea en el oficialismo de suspender las primarias y podría contar con bloques federales y liberales.
Las PASO nacieron de la peor derrota de Néstor Kirchner. En octubre de 2009, después de haber perdido las elecciones legislativas ante Francisco de Narváez, se encerró en el Calafate con Cristina para encontrarle una explicación a lo que consideraba prácticamente la peor humillación de su carrera.
Lo había puesto todo. Hasta había inventado las candidaturas testimoniales para involucrarlos a Sergio Massa y a Daniel Scioli, que fueron detrás de él en la boleta bonaerense.
Lo cierto es que, pasada la furia, Kirchner se puso a pensar en un instrumento que favoreciera a los partidos grandes como el peronismo y la UCR. Que restringiera la financiación privada de las campañas electorales (para evitar otros fenómenos como el de De Narváez) y que le pusiera un piso a la cantidad de afiliados y de votos que obtuvieran los partidos más chicos para sacarlos de la competencia y repartirlos entre los sellos históricos.
QUEREMOS SER CLAROS:
Desde nuestro espacio político nunca estuvimos a favor de las #PASO y al respecto, siempre mantuvimos la misma posición. @SenadoArgentina @DiputadosAR
— Alejandra Vigo (@alevigo) September 16, 2022
En su peor momento, llevó el proyecto de las PASO al Congreso y lo hizo convertir en ley el 2 de diciembre de ese mismo año. No le fue nada mal. Néstor no pudo verlo (murió el 27 de octubre de 2010), con el sistema de las PASO Cristina ganó en 2011 junto al malogrado Amado Boudou con el 54% de los votos, un récord difícil de igualar.
Pero la necesidad parece tener cara de hereje en estos tiempos y Cristina ha dado la orden de suspender las PASO sea como sea. Hasta ahora eran amagues discursivos y ensayos en algunas provincias periféricas. El peronismo suspendió las PASO en Salta, en San Juan y va por el mismo camino largo que baja y se pierde en Catamarca. En Chubut también avanzan con el experimento y con la ayuda del generoso intendente radical de Rawson, Damián Biss. Y hay otras provincias que se disponen a completar el escenario, siempre mirando las encuestas y con la misma bandera institucional: si podemos perder, las suspendemos.
Hasta ahora, Alberto Fernández había mandado a decir que él está en contra de suspender las PASO (“es un proyecto de Néstor, muchachos”, les ruega a los fanáticos de voltearlas), e incluso el martes salió a bancar esa postura el diputado porteño Leandro Santoro, quien ya ha elegido diferenciarse en un par de situaciones. Y hay intendentes del Gran Buenos Aires que callan, pero que prefieren mantener vigente el instrumento para frenar las estocadas de Máximo Kirchner y de La Cámpora en sus distritos.
Las alarmas terminaron de encenderse el martes, cuando habló Axel Kicillof en La Plata durante la firma de un convenio con Unicef. “Es un debate que se está dando y hay que escucharlo en detalle”, explicó el Gobernador, y agregó otro dato clave: “Como no es un resorte de la Provincia, espero que lo hagan nuestros diputados nacionales”, reveló. Todo el peronismo, y la oposición también, entendió que la cosa venía pesada desde más arriba.
Y al que no le bastó con los dichos de Kicillof, le terminó de quedar claro con las declaraciones públicas de quien se ha convertido en una especie de oráculo de la Vicepresidenta, el senador José Mayans. “Ya hemos visto que pasa con las PASO”, dijo el formoseño. “El problema es el gasto que representa tener dos elecciones en el país y a corto plazo. Hay muchos sectores políticos que no están de acuerdo con continuar con las PASO y plantean que se vaya directamente al sistema anterior”, completó el legislador al que Cristina abrazó después que este lanzara su candidatura presidencial y una semana antes que el intento de atentado acelerara las cosas.
El Presidente no tuvo más que expresarse desde Houston. Dijo que es un “debate”, pero que ahora tiene la cabeza puesta en otros temas.
En tanto en la oposición vienen alertando desde hace varias semanas. Saben que sería un enormes inconvenientes para dirimir candidaturas, sobre todo en la pelea interna del PRO, que también involucra a la UCR.
Pese a ello, el oficialismo podría contar con los votos de Juan Schiaretti. El tuit de Alejandra Vigo encendió todas las alarmas. Los liberales también podrían sumarse por la cuestión del gasto, aunque José Luis Espert dijo que es «una locura» suspenderlas. ¿Qué haría el bloque Federal que integra Florencio Randazzo? Otro de los votos posibles.
