Javier Milei afrontará una semana clave en la que la oposición buscará impulsar una serie de proyectos importantes, en tanto, el oficialismo quiere vaciar el recinto para evitar el quórum.
El próximo 2 de julio está prevista una sesión clave en la cámara de diputados, donde la oposición buscará impulsar la Ley de Financiamiento Educativo, Emergencia del Hospital Garrahan, la Reforma de la ley de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), y se buscará destrabar la comisión investigadora del caso LIBRA. En este contexto, el oficialismo hace cuentas ya que no tiene el mismo panorama que meses atrás donde contaba con el apoyo incondicional de la UCR y el PRO.
El presidente ostentó el año pasado haber conseguido blindar su poder de veto luego de haber logrado en Diputados refrendar los que firmó contra las jubilaciones y universidades. Habló de los “87 héroes” y hasta los invitó a comer un asado en Olivos. Pero la duda es si esas 87 voluntades aún persisten.
Sin embargo, en medio de las negociaciones por las alianzas, el panorama para el oficialismo en la Cámara Baja de la nación cambió y en la última votación clave, el PRO evidenció una fractura interna: mientras la conducción del bloque, encabezada por Cristian Ritondo, respaldó el veto presidencial a la ley de movilidad jubilatoria, dos diputados del sector larretista se abstuvieron y otros directamente se ausentaron. La intervención de Mauricio Macri fue determinante para sostener el apoyo mayoritario del partido, pero no logró evitar las disidencias.
Más significativa aún fue la postura de la Unión Cívica Radical (UCR), que rechazó el veto de Javier Milei a la moratoria previsional. Aunque algunos legisladores radicales se alinearon con el oficialismo, el bloque emitió un comunicado crítico y varios de sus referentes, como Danya Tavela, cuestionaron abiertamente la medida. “Vetar el aumento a los jubilados es una evidencia más de un gobierno insensible y desconectado de las necesidades de la gente”, expresó la diputada.
Estas tensiones se dan en un contexto de creciente presión opositora para tratar proyectos postergados, como el financiamiento universitario, la emergencia sanitaria pediátrica y la reforma de los DNU. La sesión del 2 de julio buscará emplazar a comisiones clave, como Presupuesto y Hacienda, presidida por José Luis Espert, que hasta ahora ha bloqueado el avance de iniciativas con amplio respaldo social.
El oficialismo apuesta a vaciar el recinto para evitar el quórum, pero la fragmentación de sus aliados y el malestar de varios gobernadores por el ajuste fiscal podrían alterar el tablero.
