Además de los votos propios, esta vez el curtismo contó con el acompañamiento del pre candidato del peronismo disidente Luis Martinelli. La Coalición Cívica y PRO votaron por la negativa. El justicialista Urrutia dijo que “en la gestión de Hugo Curto se eliminó la columna del debe”.
La sesión especial del viernes 27 de marzo fue un trámite, eso sí, bastante extenso. En esta oportunidad, el Concejo Deliberante trató la Rendición de Cuentas y la ordenanza compensatoria de partidas, uno de los encuentros legislativos más relevantes, ya que es el resultado de la auditoria de la ejecución del presupuesto municipal del ejercicio anterior.
Como ocurre hace unos cuantos años, el oficialismo impuso su mayoría; la novedad es que esta vez contó con un voto extra: el de Luis Martinelli de Unión Celeste y Blanco, quien aspira a su reelección de la mano de Francisco De Narváez. Incluso, quizá si hubiese ido su esposa, Estela Locane – que estaba junto a su hija que se casaba -, los bonus se hubieran duplicado.
En la sesión del Presupuesto actual, que asciende a 297 millones, Martinelli y Locane no ocuparon sus bancas. Argumentaron que tenían problemas familiares.
En cuanto a la Rendición, finalmente por la afirmativa hubo 16 votos y por la negativa, los 7 que sumaron la Coalición Cívica y PRO. Jorge Balagur, el pre candidato de la fuerza liderada por Macri, con su presencia reafirmó su oficio político.
El presupuesto sancionado originalmente para 2008 fue de 210 millones; en el transcurso del año hubo modificaciones por 98 millones - sólo $29 millones fueron tratados en el Concejo - . De los recursos genuinos más la coparticipación ingresaron casi 196 millones, pero se gastó menos, por eso existió un superávit de $ 558.770.
Los 7 millones de superávit acumulado demuestran que el ahorro es costumbre de la Comuna, aunque ese criterio no debería aplicarse con las finanzas públicas. La excepción fue el ejercicio de 2007 cuando el cuadro de ingresos y egresos arrojó una diferencia negativa de $ 500.294.
Rodolfo Knittel (CC) indicó que, por ejemplo, el mantenimiento de semáforos, iluminación, la seguridad y ambulancias, “todo está privatizado”. Y puso la lupa, una vez más, en las “empresas amigas” del Ejecutivo y en la facturación desdoblada.
Por su parte, Nora custodio, Unión por Todos, señaló sobreprecios en el alquiler de baños químicos y, por otro lado, facturaciones discontinuas.
El momento más insólito lo aportó la concejal justicialista Patricia Yedro, temida entre sus compañeros de bloque por su verba. Sorprendió cuando cargó muy duro contra el encargado de Servicios Urbanos, Miguel Mulak, a quien tildó de persona no grata, e instó, “hay que denunciar, sumariar y echar”. Tal vez recordaba cuando el funcionario conmocionó Martín Coronado al extraer un inmenso árbol sin cortar la calle, hecho que provocó que el ejemplar cayera arriba de un auto que pasaba por el lugar.
Como siempre, las devoluciones oficialistas corrieron por cuenta del presidente del PJ, Jorge Urrutia, quien habló de la legitimidad y la transparencia de las acciones de gobierno. “En la gestión de Hugo Curto se eliminó la columna del debe. Esta administración no fracasó, dio luz a un nuevo distrito”, sostuvo luego de criticar con agudeza a los representantes de la fuerza de Carrió.
Por Elisa Rossi

