Desde su departamento en Constitución, la expresidente se apoya en un grupo reducido de dirigentes de confianza como Máximo Kirchner, Wado de Pedro, Oscar Parrilli y Teresa García, que la acompañan en su reconstrucción política tras el fallo de la Corte Suprema.
Cristina Fernández de Kirchner mantiene un rol activo dentro del tablero político del peronismo y, desde su residencia en el barrio porteño de Constitución, no interrumpe sus vínculos con referentes de su espacio y se apoya en un núcleo duro que la asesora y acompaña luego de la ratificación de la condena por parte de la Corte Suprema de Justicia.
Su hijo, el diputado nacional, Máximo Kirchner, quien lidera el PJ bonaerense y La Cámpora, sigue siendo su aliado más cercano. Vive a pocos metros del domicilio, en un departamento de unos 70 metros cuadrados que pertenecería a Gerónimo Ustarroz, medio hermano del senador Eduardo Wado de Pedro.
Además de su rol partidario, en las últimas semanas, Máximo elevó el perfil en actos en la sede del PJ en la calle Matheu y en distintas entrevistas en medios de comunicación.
Justamente, Wado de Pedro es otro de los dirigentes de extrema confianza de la ex mandataria. Su vínculo con ella es sólido y fue él quien planteó el posible mandato de un futuro presidente peronista para otorgar la libertad a Cristina, en referencia a la alternativa de un indulto presidencial.

Cristina también cuenta con asesoramiento jurídico. Si bien el abogado Carlos Beraldi continúa cumpliendo funciones legales formales, el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, es quien lleva adelante una labor destacada como uno de los principales consejeros jurídicos en su círculo de confianza.
El senador nacional por Formosa, José Mayans, también cumple una tarea clave como delegado formal del Partido Justicialista. Pese a que la expresidente fue desplazada del padrón electoral tras la confirmación de su condena, lo que suspendió de hecho su afiliación y su rol en el PJ, Mayans mantiene el vínculo con la estructura partidaria.
Oscar Parrilli, histórico colaborador de CFK, continúa coordinando el Instituto Patria y gestionando asuntos personales y políticos de Cristina. Junto a él, Mariano Cabral, su secretario y militante de confianza, maneja su agenda. Ambos son figuras imprescindibles en su vida diaria, incluso durante los últimos actos públicos.

Por otro lado, una figura clave en la articulación actual de la exmandataria es la senadora bonaerense, Teresa García. Nombrada por Cristina como secretaria general del PJ, García encabezó manifestaciones de respaldo tras la decisión de la Corte. Es una de las personas de mayor confianza en este momento político complejo para el kirchnerismo.
Aunque hay dirigentes que no forman parte del círculo más íntimo de la ex presidenta, sí mantienen una cercanía política estratégica. El referente del Frente Patria Grande, Juan Grabois, y la ex legisladora, Ofelia Fernández se reunieron recientemente con Cristina en su departamento.
También se destacan las visitas del intendente lomense Federico Otermín y de Mariel Fernández (Moreno), quienes actúan como voceros de los jefes comunales del conurbano bonaerense.
