El plenario en Florencio Varela mostró la decisión de la organización de Emilio Pérsico de respaldar al gobernador bonaerense frente a Javier Milei. Tras quedar afuera del armado de listas nacionales, el Evita marcó distancia de Cristina Kirchner y apostó de lleno a la campaña provincial.
El Movimiento Evita decidió mostrar su respaldo explícito a Axel Kicillof en medio de la tensión con Cristina Kirchner por el armado de listas nacionales. El plenario realizado en Florencio Varela bajo la consigna “Ganar la Provincia es ganarle a Milei” se convirtió en una demostración política del gobernador bonaerense junto a la organización de Emilio Pérsico.
La previa ya había marcado la decisión del Evita de jugar de lleno en la provincia. La convocatoria difundida por la organización anunciaba que más de 1.500 militantes de distintos distritos se reunirían “para debatir, definir y organizar el tramo final de la campaña y la fiscalización como herramienta estratégica para cuidar cada voto peronista en las elecciones del 7 de septiembre”. En ese mismo comunicado se destacaba que el cierre del encuentro iba a estar a cargo de Kicillof, “que compartirá escenario con la militancia del Movimiento Evita en una demostración de unidad, fuerza y compromiso con el futuro de la provincia”.
El pueblo ya descubrió que Milei cometió la estafa electoral más grande de la que se tenga memoria en la Argentina y que no vino a enfrentar a la casta sino a ajustar a los sectores vulnerables, a los jubilados, los discapacitados, los barrios populares y la industria nacional.… pic.twitter.com/fXXLt24SNg
— Axel Kicillof (@Kicillofok) September 1, 2025
La foto se terminó de concretar el lunes. Kicillof encabezó el cierre del plenario y apuntó contra el presidente Javier Milei: “Nuestro pueblo ya descubrió que Milei cometió la estafa electoral más grande de la que se tenga memoria en la Argentina: estamos ante un empleado de los sectores de poder, cuyo único objetivo es llevar adelante un proyecto de hambre y de entrega”.
El gobernador sumó críticas al oficialismo nacional: “No hay nada nuevo ni espontáneo en este Gobierno: es un producto de la derecha para ajustar a los sectores vulnerables, los jubilados, los discapacitados, los barrios populares y la industria nacional”. Y convocó a la militancia: “Tenemos que ser capaces de convencer a nuestro pueblo para llenar las urnas de votos: la boleta de Fuerza Patria sirve para decirle a Milei que hasta acá llegó con su engaño y su crueldad”.
La dirigencia del Evita buscó reforzar la sintonía con el gobernador. “Ante el sufrimiento del pueblo debemos poner el pecho, discutir y construir una alternativa que defienda a los más vulnerables: vamos a detener este modelo que tiene como único privilegiado a los sectores de poder”, dijo Pérsico. En la misma línea, Eduardo Ancona aseguró: “El Movimiento Evita es la organización popular que construye con los más humildes de la patria: junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires vamos a terminar con la pesadilla de Javier Milei”.
El intendente local, Andrés Watson, también cerró filas: “Quienes no podemos naturalizar tanto odio hacia el pueblo argentino tenemos la gran oportunidad de frenar al Gobierno nacional: lo vamos a hacer con la militancia en la calle y llenando las urnas con los votos de Fuerza Patria en toda la Provincia”.
La apuesta del Evita a Kicillof llegó después de semanas de malestar con Cristina Kirchner. El cierre de listas nacionales en la provincia dejó afuera a los dirigentes de la organización y redujo al mínimo la representación del gobernador en el Congreso. En ese marco, la foto de Florencio Varela se leyó como un posicionamiento político: respaldar al mandatario bonaerense y priorizar la elección provincial del 7 de septiembre, aun a costa de marcar distancia de la conducción de la expresidenta.
