Julio Zamora, Ramón Lanús, Gustavo Posse y representantes de la Iglesia asistieron a la misa colmada de fieles en la Catedral de S.I.
El Monseñor Guillermo Caride inició su ministerio a cargo de la diócesis de San Isidro con una misa colmada de fieles en la Catedral de San Isidro. Participaron miembros del Clero, Diáconos Permanentes, religiosos y religiosas de la Diócesis, como así también representantes de otras confesiones cristianas.
Estuvieron presentes los Intendentes de San Isidro y Tigre, Ramon Lanús y Julio Zamora; el ex jefe comunal de San Isidro, Gustavo Posse; representantes de los Municipios de Vicente López y San Fernando; como así también representantes de Sindicatos, autoridades policiales y educativas de los Partidos que conforman la Diócesis.

En representación de la Secretaría de Culto de La Nación se encontraba presente Agustín Caulo y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires estuvo representado por Jorge Piccoli, Director Provincial de Relaciones con la Comunidad; Juan Ignacio Torreiro, Director provincial de Cultos.
Guillermo Caride expresó en su homilía: «Estamos celebrando la Pascua, el Padre ha resucitado a su Hijo. Jesús es el Señor, Él venció al mal y la muerte, Él es la palabra definitiva del amor de Dios sobre el mundo y ese amor es más fuerte que todo lo que hiere la vida humana» y agregó: «Celebrando este Misterio de amor, es que inicio este ministerio como obispo coadjutor de la diócesis, que significa, que en el futuro sucederé en el pastoreo de la diócesis a nuestro obispo Oscar. La sucesión nos habla del camino diocesano, de nuestra historia eclesial, de la multitud de rostros que construyeron esta iglesia. Desde este momento de nuestra vida eclesial es que los invito a mirar a Jesús, el Señor de la Iglesia y a la iglesia fruto de la Pascua».
Tras la misa, se llevó a cabo una cena comunitaria para continuar los festejos.
Con información de ElComercioOnline.
