Mientras muchos denuncian manejos indebidos, los referentes de las organizaciones afirman que parte del dinero que les piden a los beneficiarios ayudan a sostener las estructuras de las mismas.
En el último tiempo se instaló la polémica sobre los piquetes en la Argentina esto a raíz de la acampada por parte del movimiento obrero en la 9 de julio ocurrida a mediados de abril. En este marco se dio a conocer que el Ministerio de Desarrollo Social tiene más de 5000 denuncias Por parte de los beneficiarios por Manejos indebidos de las organizaciones.
El Ministerio de Desarrollo Social registró alrededor de 5.000 denuncias contra las organizaciones de parte de beneficiarios del programa Potenciar Trabajo que solicitan cambiar de unidad de gestión para la que contraprestan. Los motivos irían desde situaciones de maltrato hasta irregularidades con las tareas a realizar, pasando por exigencia de cobro de aportes o amenazas de baja si se niegan a ir a marchas.
Esta polémica no solo es agitada por una parte de la derecha más radicalizada quizás embanderada en el movimiento anti piquetero argentino creado por el legislador porteño Ramiro Marra, sino que también por un sector del oficialismo entre los que destacan Luis D`Elía y Hebe de Bonafini.
No obstante, a pesar de las críticas, dirigentes de los movimientos sociales afirmaron que se les pide un aporte a los beneficiarios para poder sostener la estructura de las organizaciones en donde destacan a los comedores y los alquileres de los mismos.
“Nosotros consideramos que los trabajadores que se organizan tienen que hacer un aporte a su organización”, le dijo Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero a La Nación al ser consultado acerca de la manera en que se financia su agrupación, que recibe 50.000 programas sociales. Y describe: “Es un aporte a conciencia, voluntario, del 2% de su ingreso, como es la histórica cuota sindical que permitió sostener a las viejas organizaciones anarquistas, cuya autonomía estaba dada precisamente por su autogestión y autofinanciamiento”.
Por su parte, también se refirió a esta situación otra referente piquetera de izquierda, Mónica Sulle: “Sin el aporte que hacen los compañeros, no podríamos ni pagar el alquiler de los locales donde tenemos comedores, ni mucho menos tener ollas o utensilios de cocina”, dice la coordinadora nacional del MST Teresa Vive. Y agrega: “Tenemos la conciencia de que, para sostener nuestra organización, todos tenemos que poner nuestra cotización, sin excepción”.
