El cierre de año de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires terminó funcionando como una vidriera de las tensiones internas que el oficialismo arrastra desde hace meses y que habían quedado opacadas tras el triunfo en las urnas. La llegada de Karina Milei a la ciudad de Mar del Plata reactivó disputas entre concejales, legisladores y dirigentes bonaerenses que buscan su espacio en el nuevo esquema libertario.
El encargado del evento, Sebastián Pareja, exhibió capacidad de convocatoria al reunir a más de 700 referentes provinciales en el Hotel Provincial. En ese contexto, el diputado nacional y titular del partido en territorio bonaerense dejó en claro el malestar creciente con el ministro del Interior, Diego Santilli, quien, apenas un día después de la elección, se lanzó como aspirante a la gobernación para 2027.
“Falta mucho la verdad. Es una decisión de Milei. Hay que tener un grado de humildad importante porque si no equivocamos el camino. Empezamos a correr una carrera de tipo personal”, planteó Pareja, apuntando sin rodeos al funcionario, de larga aspiración por comandar la Provincia y decidido a usar su rol federal como plataforma.
“Los candidatos los define Javier Milei, eso es real”, aseguraron desde las oficinas del exPRO, donde buscan aplacar la pelea territorial. En medio de las conversaciones con los gobernadores, Santilli intentará moderar la disputa bonaerense y mostrarle avances concretos al Presidente. “Tenemos cero animosidad”, insisten en su entorno.
El domingo no asistió ningún miembro del gabinete nacional, pero las ausencias que más ruido hicieron fueron las de los dirigentes bonaerenses alineados con el caputismo. Ni el secretario de Culto, Nahuel Sotelo, ni el jefe del bloque libertario en la Legislatura provincial, Agustín Romo, participaron del encuentro. Esa postal dejó al descubierto la tensión que persiste entre Santiago Caputo y Karina Milei.
El envión político que dejó la última elección legislativa fortaleció a Pareja y le otorgó control pleno sobre la bancada libertaria en la Legislatura. Ese reordenamiento complica la continuidad de Romo como jefe de bloque. Incluso si retuviera el cargo como parte de una negociación con la hermana del Presidente, en el parejismo consideran que su rol sería meramente formal, ya que el armador seguiría conduciendo a la mayoría de los diputados.
Para cerrar el año, el encuentro logró reunir no sólo a Karina Milei, sino también a Martín y Lule Menem, el sector que más cuestionamientos había acumulado durante la campaña, hasta que los resultados electorales despejaron dudas. “Sigamos trabajando con fuerza para lograr las reformas que la Argentina necesita”, pidió Karina, alentando además la reelección de Milei.
