El problema y la gran encrucijada en la que se encuentra hoy el oficialismo para comenzar a plasmar el armado electoral es que ni Cristina ni Alberto estarían dispuestos a bajarse explícitamente de sus candidaturas al corto plazo.
Macri pateó el tablero. Y aún sacude en todos las esferas políticas su decisión de bajarse del round electoral. La especie de ordenamiento que generó en Juntos por el Cambio apura las decisiones en el Frente de Todos.
La coalición oficialista está en una laberinto: puertas adentro unos y otros piden imitar al ex presidente.
Cerca de Cristina reclaman que Alberto debería hacer lo que hizo Macri y anunciar que no será candidato y generar más certezas en el frentetodismo.
En contraposición, allegados al presidente repiten que con la baja del ingeniero se diluyen los “liderazgos duros” y que Cristina es la que debería anunciar que no será candidata a presidenta en las próximas elecciones.
Para el albertismo, si la vicepresidenta renuncia explícitamente y sin denunciar proscripciones automáticamente el peronismo va a generar los espacios de renovación que tanto necesita.
El problema y la gran encrucijada en la que se encuentra hoy el oficialismo para comenzar a plasmar el armado electoral es que ni Cristina ni Alberto estarían dispuestos a eso en el corto plazo.
Según los consultores, para la gente es más claro ya tener preconfiguradas las opciones. Es cierto que se da mucho tiempo para que los rivales encuentren maldades para cada uno de los precandidatos, algo que le puede pasar a Larreta. Pero lo cierto es que la coalición gobernante está lejos de poder enderezar la maquinaria electoral.
Daniel Scioli es el único que se animó con certeza a decir “soy candidato”. Wado de Pedro es la otra opción que entusiasma al kirchnerismo en caso de que Cristina no sea vicepresidenta y se le suma la intención de una fracción de ese sector que piden por Axel Kicillof. Todos nombres que están a la espera de lo que decidan Alberto y Cristina.
En paralelo, Sergio Massa repitió una y otra vez que no es compatible ser candidato y ministro al mismo tiempo. Difícil pensar que se postule un ministro de Economía con un 7% de inflación mensual.
En rigor, la renuncia de Mauricio Macri generó más debate interno en el Frente de Todos y agudizó el laberinto en el que se encuentra: quien o quienes serán los candidatos.
