Aunque Washington aclaró que negocia un swap de monedas con el Banco Central y no un crédito público, el bloque opositor sostiene que el entendimiento implica un “rescate político-financiero”.
La fuerza kirchnerista mantiene su embestida contra el Gobierno y advirtió que cualquier “arreglo financiero” con Estados Unidos que no obtenga el aval del Congreso será “nulo de nulidad absoluta”. La advertencia se sostuvo incluso después de que el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, aclarara este miércoles que lo que está en discusión con el Banco Central es un swap de monedas y no un crédito público.
Para Unión por la Patria, sin embargo, el entendimiento con la administración de Donald Trump representa un “rescate político-financiero” que compromete la soberanía nacional y, por ello, debería ser ratificado por el Parlamento.
“El Gobierno fue a Estados Unidos a pedir un rescate político-financiero producto de una debilidad extrema. Esto cambia las reglas de juego porque le da un carácter político al acuerdo”, señaló el diputado Itaí Hagman, referente de Patria Grande. En declaraciones a La Nación, endureció aún más sus críticas: “Trump habló hasta de la reelección de Milei. Es casi una entrega del gobierno; a partir de ahora, Trump decidirá”.
Según el legislador, la negociación no solo constituye una “lesión de soberanía” sino que también reduce drásticamente la autonomía del país. “¿Qué margen tiene la Argentina, después de esta foto, para fijar una posición internacional que no sea exactamente la que defina Estados Unidos?”, cuestionó.
El debate remite a la llamada “ley Guzmán” (27.612), sancionada en 2021, que establece la obligación de someter al Congreso la emisión de títulos, los programas de financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) o cualquier ampliación de los mismos. Sin embargo, la norma no contempla los swaps, que son operaciones de intercambio de divisas entre bancos centrales por un tiempo determinado, con una tasa de interés acordada.
La historia tampoco acompaña la posición kirchnerista: ninguno de los swaps firmados con China —en 2009 y 2014 por Cristina Kirchner, y luego renovados por Mauricio Macri, Alberto Fernández y el propio Javier Milei— pasó por el Congreso. De hecho, no hay antecedentes de que estas operaciones se debatieran en el recinto, ya que la Dirección de Información Parlamentaria sostiene que se consideran contratos entre bancos centrales, fuera de la órbita de la Ley de Administración Financiera.
Pese a esas diferencias técnicas, el bloque opositor refuerza su planteo. En un proyecto de resolución, Máximo Kirchner y otros diputados apelan al artículo 75 de la Constitución para remarcar las atribuciones “exclusivas” del Congreso en materia de deuda externa. Allí subrayan que “todo empréstito tomado por nuestro país con el Departamento del Tesoro o con la administración de los Estados Unidos de América que no sea aprobado por ambas Cámaras del Congreso será nulo de nulidad absoluta e insanable y no obligará al Estado nacional en modo alguno”.
El kirchnerismo también prepara un pedido de interpelación al ministro de Economía, Luis Caputo. La iniciativa presentada por Hagman busca que el funcionario explique “las posibles negociaciones que el Gobierno está llevando adelante para recibir un blindaje del Gobierno de los Estados Unidos de América”.
Las objeciones, no obstante, no se limitaron a ese espacio. El senador radical Martín Lousteau advirtió que, si el país no logra encarar un camino propio para reducir su deuda, “pasa a ser más dependiente y a tener menos libertad y soberanía”. Y cerró: “Por ahora somos rehenes, más allá de que Argentina coincida con la política de Trump o que un futuro presidente tenga otra visión”.
El cruce político se intensificó tras la bilateral en Nueva York entre Milei y Trump, en el marco de la Asamblea de la ONU, donde el mandatario estadounidense brindó un respaldo político explícito. Horas más tarde, Bessent confirmó que el Tesoro de su país negocia con el Banco Central un swap por 20.000 millones de dólares y que está dispuesto a adquirir bonos argentinos en esa moneda.
“Ayer, con Trump conversamos extensamente junto a Milei y su equipo directivo en Nueva York. Como declaró Trump, estamos listos para hacer lo necesario para apoyar a la Argentina y al pueblo argentino”, escribió Bessent en un extenso posteo en X, donde detalló los alcances de las conversaciones.
