La iniciativa propone además la creación de una oficina oficial de prensa para monopolizar las comunicaciones.
El experimentado juez y camarista de la Cámara Federal de Casación Penal, recientemente favorecido para seguir en gestiones tras cumplir 75 años por el presidente Javier Milei, Carlos Mahiques, padre del ministro de Justicia de la Nación, realizó una presentación formal dirigida al presidente de la Casación Penal, Diego Barroetaveña para sancionar a los magistrados que se comuniquen con periodistas.
En vísperas del Día del Periodista, a quienes trató de «mercenarios», Mahiques presentó este pedido que busca unificar la información que sale de Tribunales. El camarista justificó su pedido en supuestas operaciones mediáticas y propuso crear un organismo único de prensa en Comodoro Py.
El foco de su cuestionamiento apuntó de manera directa hacia la grilla televisiva y digital de La Nación+, donde, según el escrito, un grupo de comunicadores a los que tildó de «epígonos» deslizan sospechas y conjeturas engañosas.
Apuntó especialmente contra la cobertura periodística de temas judiciales. Sin mencionar periodistas concretos, aunque con referencias explícitas a ciertos medios, sostuvo que los magistrados vienen siendo objeto de «innumerables comentarios, artículos o editoriales» en portales digitales.
«La narración mediática, en cambio, carece de matices y no describe hechos, los dramatiza. Le agrega elementos emocionales, construye figuras de héroes, villanos y sospechosos mediante giros narrativos y conjeturas engañosas que no pertenecen al orden de lo ocurrido, sino al del relato. Es en este punto donde la ‘información’ deviene mera opinión carente de certitud», indicó en su escrito.
«Los jueces y funcionarios, Sr. Presidente, carecemos de toda protección legal frente a la crítica exacerbada, el escarnio y el escrache, pues todo suele quedar impune bajo el tinglado protector de la libertad de expresión o de la garantía de preservación de las fuentes», sostuvo.
La iniciativa propone además la creación de una oficina oficial de prensa para monopolizar las comunicaciones técnicas y neutralizar lo que catalogó como una «promiscuidad informativa».
A su juicio, la ciudadanía debería acceder a las resoluciones de los tribunales a través de una «fuente rigurosa, confiable y oficial».
«Frente al periodismo oportunista y mercenario, Sr. Presidente, debe haber de este lado del estrado, un interlocutor formado e informado que defina el escenario y los términos de una discusión rigurosa y desmonte la promiscuidad informativa».
