El presidente de la Nación, Javier Milei, dejó a todos los funcionarios de su gobierno en la cornisa: «El gabinete está bajo análisis». El jefe de gabinete es el principal apuntado.
Con una frase histórica, sin precedentes en la historia de nuestro país, el presidente de la Nación, Javier Milei, dejó a todos los funcionarios de su gobierno en la cornisa: «El gabinete está bajo análisis», lanzó el mandatario.
Nicolás Posse, el jefe de gabinete, es el principal apuntado para ser despojado de su cargo. En el pacto de mayo que no fue en Córdoba quedó cristalizado: Milei le negó el saludo al ministro coordinar de manera publica, en el acto del 25 de mayo.
El puesto de Posse empezó a tambalear tras haber otorgado los aumentos para los funcionarios del Ejecutivo y terminó de descaderar su salida el enfrentamiento con Karina Milei y Santiago Caputo, quienes componen el triangulo de hierro con el Presidente.
Guillermo Franco, el ministro del Interior que está llevando a cabo las negociaciones de la ley Bases y el paquete fiscal es el principal candidato a reemplazar a Posse. por su rol de articulación política con los gobernadores, la oposición light y las espadas negociadoras del Congreso, surgió como una opción razonable.
No obstante, la crisis del gabinete nacional se debe, en parte, a como está naufragando el paquete de leyes en el Senado, aún sin dictamen. Allí perdieron los dialoguistas: Posse, Franco y la Presidenta del cuerpo, la vicepresidenta Victoria Villarruel. Ganaron los halcones libertarios: Karina y «Santi» Caputo.
Desde esta última lógica, y teniendo en cuenta el poder interno que viene cosechando dentro del esquema del gobierno nacional la hermana del Presidente, surge el nombre de Eduardo «Lule» Menem, hombre de confianza y que actualmente trabaja con Karina.
El ascenso de “Lule” en ese marco funcionaría como la entronización absoluta de Karina, pero además le ahorraría al Gobierno el problema de tener que reemplazar a Francos en Interior, desde donde viene tejiendo los pocos avances —a pesar de las distintas idas y vueltas— del Gobierno en su relación con las provincias y el Congreso.
Sin embargo, en caso de que Francos tome la posta de ministro coordinar, sonó su remplazante para Interior: se trata del siempre listo Daniel Scioli, que espera su oportunidad.
Otro que se anota es Espert, un “perdonado”. Hasta fines del año pasado, su relación con Milei estaba rota y ambos se propinan descalificaciones de todo tipo por los medios. Esa situación cambió radicalmente desde que se hizo cargo de la comisión de Presupuesto de Diputados: su alineamiento con el oficialismo es total y el propio Presidente se encargó de subirlo al escenario del Luna Park, durante su noche de gala. A lo hora los gestos presidenciales, Espert es el caso opuesto al de Posse.
Además, en paralelo, Milei ya dio casi por sentado que Federico Sturzenegger tomará en adelante un rol mucho más protagónico en el gabinete del que ya tiene, tras haber elaborado el DNU 70/23.
En ese escenario, el entorno más preocupado ante el asunto es el del ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, quien viene de una semana complicada ante la mini-corrida que sufrió el dólar.
Milei ya avisó: el juego de la silla comenzó.
