El exdirector de Aduana, Guillermo Michel, advirtió sobre el deterioro del ingreso real de las familias argentinas a partir del fuerte incremento de los gastos fijos.
El exdirector de Aduana, Guillermo Michel, advirtió sobre el deterioro del ingreso real de las familias argentinas a partir del fuerte incremento de los gastos fijos. A través de sus redes sociales, señaló que «la plata no alcanza porque la megadevaluación, el impuestazo y el tarifazo que aplicó este gobierno incrementaron el ‘gasto inflexible’ (luz, gas, combustible, alquiler…) de las familias argentinas y hoy representa el 50% de los ingresos de los hogares».
NO ES UNA SENSACIÓN. ES LA PAZ DE LOS CEMENTERIOS
La plata no alcanza porque la megadevaluación, el impuestazo y el tarifazo que aplicó este gobierno incrementaron el “gasto inflexible” (luz, gas, combustible, alquiler…) de las familias argentinas y hoy representa el 50%… pic.twitter.com/qazLBgYldE
— Guillermo Michel (@MichelGuilleOK) February 21, 2025
Los datos respaldan esa afirmación. Desde fines de 2023, los salarios registrados crecieron un 175%, pero la inflación acumulada fue del 179%. Sin embargo, los servicios básicos y los costos de vivienda aumentaron por encima de ese promedio. Las tarifas de luz y gas se incrementaron un 449%, el transporte público subió un 382% y los alquileres avanzaron un 312%. También se registraron alzas significativas en la medicina prepaga (261%), la telefonía e internet (243%) y los combustibles (242%).
Un informe de la consultora Empiria, dirigida por el exministro de Hacienda Hernán Lacunza, analizó la pérdida de poder adquisitivo descontando el impacto de estos aumentos en los ingresos familiares. Según sus estimaciones, el deterioro afectó en mayor medida a los sectores de menores recursos, cuyo poder de compra cayó un 19%. En los hogares de ingresos altos, la caída fue del 8,9%.
El peso creciente de los servicios en la estructura de gasto explica por qué la mejora nominal de los salarios no se tradujo en un repunte del consumo. Según la consultora Scentia, las ventas en supermercados y autoservicios cayeron un 10,6% en enero de 2025 en comparación con el mismo mes del año anterior. En todo 2024, la contracción había sido del 14%, con descensos más pronunciados en los pequeños comercios de cercanía.
En este contexto, el Gobierno insiste en destacar ciertos indicadores que muestran una recuperación parcial. La Cámara Argentina de Comercio informó que el consumo creció un 4,3% en enero respecto de diciembre, con aumentos en sectores como recreación, cultura e indumentaria. No obstante, analistas del mercado remarcan que estos repuntes no alcanzan a revertir la caída general del consumo masivo, que sigue sin señales de recuperación.
El programa económico vigente busca reducir el déficit fiscal mediante la eliminación de subsidios y el ajuste del gasto público. En este marco, se prevén nuevos aumentos en servicios esenciales, lo que podría profundizar la presión sobre los ingresos familiares. La política de control de paritarias también limita la capacidad de recomposición salarial, lo que contribuye a la caída del consumo.
En este escenario, el deterioro del poder adquisitivo sigue siendo una preocupación central. La combinación de inflación, tarifas en alza y salarios rezagados mantiene el consumo deprimido y genera incertidumbre sobre la posibilidad de una recuperación en el corto plazo.
