La nueva política energética reducirá la asistencia estatal y concentrará la ayuda en los hogares con ingresos más bajos. Cerca de la mitad de las familias del país quedará fuera del esquema subsidiado.
El Ministerio de Economía confirmó un giro profundo en la política de subsidios a partir del 1 de enero de 2026. El equipo económico anunció que la asistencia se dirigirá “solamente a quienes la necesitan, cuando la necesitan”, por lo que el gasto estatal se reducirá y las tarifas de luz, gas y garrafas aumentarán desde el comienzo del año próximo.
El rediseño impactará de manera directa en 7.500.000 hogares, que desde 2026 abonarán el costo pleno de los servicios. El resto, cerca de 9.100.000 familias, continuará dentro del esquema subsidiado aunque con límites más estrictos en los consumos alcanzados por la ayuda. Esos topes variarán según la estación.
El Gobierno enviará la propuesta a una consulta pública en los próximos días y buscará una reducción del peso de los subsidios sobre el Producto Interno Bruto. La meta oficial apunta a bajar del equivalente al 0,65% del PIB en 2025 al 0,5% en 2026, lo que implicará un ahorro cercano a 1.000 millones de dólares.
Fin de la segmentación y nueva clasificación de hogares
Las autoridades dieron por concluido el modelo de segmentación establecido en 2022. El esquema de tres niveles según ingresos y patrimonio quedará reemplazado por un régimen denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). La nueva estructura distinguirá dos grupos: hogares sin subsidio y hogares con subsidio.
En el primer grupo se ubicarán las familias con ingresos que superen el equivalente a tres canastas básicas totales, es decir, más de $3.641.397 por mes. También quedarán excluidos quienes cuenten con tres o más vehículos de menos de cinco años, tres o más inmuebles, o una embarcación o aeronave de lujo.
El resto de los usuarios integrará el grupo con subsidio. En el servicio eléctrico representará alrededor de 9,1 millones de hogares. Con esta decisión, los actuales usuarios N1 absorberán el costo completo de la generación eléctrica y de la producción de gas. Además, unas 140.000 familias que hoy figuran en la categoría N3 también pasarán a pagar la tarifa plena.
Hasta ahora, los sectores de ingresos altos cubrían el 89% del costo real de la electricidad y el 76% del gas; los ingresos medios afrontaban el 44% y el 25%, respectivamente; mientras que los ingresos bajos pagaban el 30% y el 20%.
Nuevos bloques de consumo para la electricidad
El Gobierno también definió un cambio central en los consumos subsidiados. Los topes actuales para los usuarios N2 y N3 serán reemplazados por un esquema unificado:
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300 kWh por mes en verano e invierno, para todos los hogares que mantengan el subsidio.
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150 kWh mensuales en otoño y primavera.
El Estado cubrirá el 50% del costo real dentro de esos bloques. Además, aplicará una bonificación adicional del 25% desde enero de 2026, que disminuirá a lo largo del año hasta su eliminación.
Los usuarios que queden fuera del esquema pagarán el valor completo de la energía, calculado hoy en 75 dólares por MWh en promedio.
Un precio de gas uniforme durante todo el año
La política para el gas natural también mostrará cambios. El Gobierno fijará un precio mayorista uniforme de 3,80 dólares por millón de BTU, sin diferencias entre verano e invierno. Hoy el valor es de US$ 2,90 en los meses cálidos y US$ 4,50 en la temporada invernal.
La decisión derivará en un aumento en los próximos meses. El impacto será menor porque el consumo disminuye hacia el verano. En el caso de los usuarios subsidiados, el Estado cubrirá la mitad del costo entre abril y septiembre.
Las familias no deberán reinscribirse en ningún registro; el Estado utilizará las bases de datos existentes. Quienes deseen actualizar información podrán hacerlo.
Qué pagarán los hogares desde 2026
Con los cambios proyectados, el Gobierno estimó que:
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En electricidad, el 66% de los hogares pagará menos de $44.000 en verano.
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El 81% abonará menos de $67.000.
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En gas, el 56% pagará menos de $14.000 en invierno.
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El 75% pagará menos de $56.000, según cálculos oficiales.
