Desde Cancillería recordaron que cualquier explotación unilateral de recursos naturales en áreas sujetas a disputa de soberanía contraviene las resoluciones de la ONU.
El Gobierno argentino expresó este jueves su “enérgico rechazo” al anuncio de las compañías Navitas Petroleum (Israel) y Rockhopper Exploration Plc (Reino Unido), que confirmaron su decisión final de inversión para iniciar la explotación del yacimiento petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago de las Islas Malvinas, dentro de la Cuenca Malvinas Norte.
De acuerdo con los planes de las empresas, el proyecto prevé una inversión inicial de USD 1.170 millones y la extracción de hasta 819 millones de barriles de petróleo. La Cancillería argentina, conducida por Pablo Quirno, recordó que ambas compañías se encuentran sancionadas por operar sin autorización y que cualquier explotación unilateral de recursos naturales en áreas sujetas a disputa de soberanía contraviene las resoluciones de la ONU.
El comunicado oficial subrayó que la Argentina considera ilegítima la iniciativa y reafirmó que el área forma parte de la plataforma continental argentina, reconocida por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). En ese sentido, se insistió en que toda actividad de exploración o explotación requiere autorización expresa de las autoridades nacionales competentes.
El yacimiento Sea Lion fue descubierto en 2010 y desde entonces ha sido objeto de controversias diplomáticas. La explotación anunciada por las empresas se suma a la tensión histórica en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, que la Argentina reclama desde 1833.
