El Gobierno intensificó las reuniones de Gabinete, reorganizó las “mesas políticas” y revirtió la degradación del Ministerio del Interior para enviar señales de apertura a los aliados y a los gobernadores, además de mostrar iniciativa ante la opinión pública y los mercados. Sin embargo, los encuentros dejaron pocos anuncios concretos y se desarrollaron bajo un fuerte hermetismo, especialmente la inusual seguidilla de tres reuniones de Gabinete consecutivas. Desde la Casa Rosada piden paciencia hasta que se vean los resultados, en medio de la presión de oficialistas y opositores tras la derrota electoral.
La “mesa política bonaerense”, ampliada con referentes del PRO; la “mesa política nacional”, que reunió a las figuras del entorno de Javier Milei de los últimos años (con la ausencia de Lule Menem); y la “mesa federal” con gobernadores, todavía sin fecha definida, no arrojaron por ahora resultados visibles. A pesar del intento de mostrar dinamismo, en las tres reuniones de Gabinete se mantuvo un total hermetismo, bajo la estricta consigna de evitar filtraciones, con advertencias directas de Javier y Karina Milei hacia ministros y secretarios.
En comparación, el Gobierno había reducido la frecuencia de los encuentros de Gabinete y las conferencias de prensa. Desde abril, apenas se anunciaron medidas, lo que contrasta con el ritmo del primer tramo de gestión y que muchos dentro del oficialismo consideran una parálisis vinculada al proceso electoral. “Estas mesas no son un fin en sí mismo, pero no se pueden tomar decisiones de un día para el otro. Estamos en marcha”, señaló un funcionario en respuesta a las críticas.
Por ahora, se oficializaron algunas decisiones de alcance limitado: la baja de las tasas de interés, la jerarquización del Ministerio del Interior y la planificación de las próximas recorridas de Milei por el país. También se ratificó el veto a la ley que modifica el reparto de Aportes del Tesoro Nacional, lo que podría afectar el inicio de la mesa de diálogo con los gobernadores.
En Balcarce 50 confirmaron además el desplazamiento, aunque informal, de Eduardo “Lule” Menem, cuestionado asesor de Karina Milei, que hasta hace poco participaba de las reuniones estratégicas en la provincia de Buenos Aires y de los encuentros de los martes. Su nombre no apareció en la lista difundida por el vocero Manuel Adorni. En contraste, su sobrino, Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, fue reivindicado como parte de la mesa nacional, pese a las objeciones del sector libertario vinculado a Santiago Caputo.
En el PRO tampoco hubo entusiasmo por la incorporación de sus principales dirigentes al esquema de campaña hacia octubre. “Por ahora no hay nada. Los nuestros fueron los que salieron a poner la cara y no mucho más”, admitieron en el espacio de Mauricio Macri, a menos de 48 horas de la integración de Cristian Ritondo, Guillermo Montenegro y Ramón Lanús al renovado órgano de coordinación.
Desde el oficialismo prometen que la participación será más “efectiva”. En ese marco, Milei convocó a todos los dirigentes a Olivos para el próximo lunes, donde los referentes del PRO planean presentarle una hoja de ruta con lineamientos que esperan se respeten, tras el fracaso del esquema diseñado por Pareja que derivó en la dura derrota electoral.
En el entorno del titular de LLA bonaerense aseguran que el armador fue ratificado como jefe de campaña en la provincia, aunque en Balcarce 50 lo relativizan y en el PRO sostienen que quien se perfila como verdadero estratega de la campaña nacional es Santiago Caputo. Karina Milei lo había incorporado al comando apenas un mes antes de los comicios, cuando las listas ya estaban cerradas, pero en su círculo advertían que no podía revertir el escenario con la competencia ya avanzada.
Ayer, el consultor mantuvo un encuentro privado con Cristian Ritondo, jefe del PRO en la provincia de Buenos Aires. Ambos coincidieron en su falta de valoración hacia el trabajo de Pareja en el territorio, aunque aclararon que el objetivo de la reunión fue analizar en detalle el resultado electoral. “No hace falta que se diga mucho más”, deslizaron desde el PRO.
