El Ejecutivo prepara un ajuste fuerte en subsidios y transferencias para cumplir con las metas fiscales que pide el Fondo. Analistas advierten sobre el riesgo de recesión.
El Gobierno nacional presentará mañana el proyecto de Presupuesto 2026 tras dos años sin enviar un plan completo al Congreso. La intención oficial es lograr su aprobación antes de fin de año para consolidar un programa económico en línea con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su último staff report exigió la presentación de la llamada “ley de leyes” sin déficit fiscal.
El documento del Fondo proyectó para 2026 una inflación de entre 10% y 15%, un superávit primario del 2,2% y un crecimiento del PBI del 3%. Con esas metas, el anteproyecto oficial implicaría fuertes cambios en el gasto público. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), las cifras serían las siguientes: baja del 52,7% en subsidios al transporte, reducción del 5,7% en transferencias corrientes al sector público (provincias, empresas estatales y universidades), incremento del gasto de capital en 9,7%, suba de subsidios a la energía del 8,4%, aumento de la asistencia social del 6,7% y mejora en jubilaciones del 6,5%.
Desde el Instituto Argentina Grande (IAG) advirtieron sobre las inconsistencias de este plan. “Es absolutamente imposible que sea compatible un superávit primario de 2,2% y un crecimiento del PBI del 3%. Es un dilema económico que el Gobierno no ve. Si no hay nuevos impuestos que expliquen ese superávit primario entonces el superávit vendría de bajar más el gasto tomando recursos de la economía. Esto es recesivo”, explicó Hernán Herrera, economista del IAG.
El staff report también permitió inferir un incremento en los pagos de intereses de deuda. Con un superávit primario que subiría del 1,6% al 2,2% del PBI y un resultado financiero que pasaría de un saldo positivo del 0,37% al 0%, el gasto en intereses superaría la mejora del resultado primario, de acuerdo con los cálculos de Iaraf.
En materia de precios, la proyección del FMI implicó una reducción de diez puntos en la inflación respecto de este año. Para Herrera, las estimaciones dependen de factores políticos y financieros. “La inflación dependerá de que puedan sostener la recesión y no se les vaya el dólar. Podrían desde lo económico, si pueden resolver los vencimientos de deuda de enero y julio del año que viene (vencimientos de bonos soberanos) pero para ello el Gobierno necesitaría muñeca política cosa que está demostrando que no tiene. Y esto ha empeorado con las elecciones de medio término provinciales”, concluyó el analista.
Restricciones en el mercado financiero
En paralelo, el viernes a las 23.18 y con un dólar a $1.465, la Comisión Nacional de Valores (CNV) difundió cambios sobre las operaciones en moneda extranjera. La autoridad de control derogó el Criterio Interpretativo 98 y aprobó el 99, que fijó nuevas pautas para las ALyCs.
Según el comunicado, la restricción se aplicará solo sobre la cantidad neta de dólares a liquidar y esa posición deberá quedar neutra para no generar saldos a cobrar. Además, la CNV aclaró que no habrá obligación de vender las posiciones previas a la nueva norma.
