Luego del traspié en las negociaciones con el consorcio farmacéutico que asocia a compañías de Estados Unidos y de Alemania, Alberto Fernández intenta remontar el acuerdo.
El Gobierno argentino avanzó en las últimas horas en las negociaciones para reflotar el acuerdo para que la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer-BioNTech llegue a la Argentina, mientras espera la llegada de un avión con las Sputnik V de Rusia.
Con esta intención, el lunes por la tarde mantuvieron una reunión en la Casa Rosada de poco más de una hora y media con la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y un abogado de confianza del ministro de Salud, Ginés González García.
Dicho encuentro se dio luego de que Alberto Fernández y Vilma Ibarra analizaron diferentes alternativas legales para destrabar el acuerdo.
En tanto, en las ultimas horas se supo que se acortaron las distancias legales para cerrar un contrato comercial que permita la provisión urgente de 1.500.000 vacunas contra el COVID-19 entre enero y marzo
Desde Casa Rosada intentan curar la herida que les generó el traspié en las negociaciones, luego de que Pfizer desarrollara en el país una prueba de la que participaron unos 6 mil voluntarios, lo que parecía poner a la Argentina en buena posición de cara a la vacuna.
LOS PROBLEMAS EN LA NEGOCIACIÓN
Los pormenores de lo que sucedió en la frustrada negociación tiene dos versiones: la del Gobierno y la Pfizer. El Presidente y su gabinete manifiestan razones jurídicas y Pfizer circunstancias económicas.
“Pfizer nos pidió una Ley de Vacunas, y nosotros cumplimos. Y ahora nos piden otra ley para evitar responsabilidades penales, si las vacunas causan daños físicos. Esa inmunidad jurídica no se la vamos a dar. Ellos son responsables de las vacunas. No es el Estado Nacional. El Estado compra y ellos venden. No entiendo por qué tenemos que darle una norma que los pone al margen de las responsabilidades civiles y penales”, es la explicación que dio Alberto Fernández desde Olivos.
Las dificultades jurídicas estarían en el artículo 4 de la Ley de Vacunas que el Congreso sancionó a instancias del Poder Ejecutivo. Ese artículo establece que Pfizer no será responsable por sus dosis en la Argentina ”con excepción de aquellas (acciones) originadas en maniobras fraudulentas, conductas maliciosas o negligencia”
Por el lado del consorcio farmacéutico que asocia a compañías de Estados Unidos y de Alemania los argumentos son otros: según explicaron, las dosis se transportan en 70 grados bajo cero y Pfizer no acepta la mínima excepción al momento de evaluar las condiciones de carga, descarga y almacenamiento de sus propias vacunas.
Pfizer utiliza DHL para desplazar sus vacunas y confía en su experiencia como transportador global. DHL llevó las dosis a Israel y hará lo mismo con las vacunas que aterrizará en Santiago de Chile. Pfizer apuesta por DHL y es muy cauta al momento de reemplazar a este proveedor con exitosa trayectoria.
En este contexto, la vacuna norteamericana y alemana explica que no hubo acuerdo porque la Argentina no quiere pagar los costos del transporte que ejecutaría DHL.
En paralelo a estos idas y vueltas y los problemas ya conocidos en el Gobierno, la polémica que se generó entorno a estos dio lugar político para que Juntos por el Cambio le solicitara a las autoridades de Pfizer en Argentina y Estados Unidos para que revelan las razones por las cuales se cayó el acuerdo con Argentina para la provisión de la vacuna contra el coronavirus.
Así las cosas, el Gobierno hará un nuevo intento para reflotar el acuerdo con la farmacéutica y despejar las dudas que se generaron entorno a las vacunas en estos últimos días y arrancar un nuevo año con buenas noticias.
