Marcos Peña señaló que "hablar de pauta de inflación no es hablar de tope" en las negociaciones salariales. El ministro Triaca dijo que el margen de discusión era de 20 a 25% y varios gremios salieron al cruce. Además se anunció un acuerdo con 50 mil bonistas italianos.
En medio de la tensión que generan las negociaciones salariales, el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, enfatizó que "en la Argentina las paritarias son libres" y aclaró que "hablar de una pauta de inflación del 25% no es poner un techo" a la discusión.
El funcionario salió aclarar los dichos del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien esta mañana consideró que "el margen de discusión es de 20 a 25%" y aquellos pedidos sindicales que superen ese umbral no se condicen con la realidad económica que atraviesa el país.
"El ministro planteó que la inflación de este año va a estar en 25%, pero eso no quiere decir que sea un techo a las paritarias. Este es solo un indicador de dónde creemos que se va a ubicar la inflación y que, incluso, puede ser menor", añadió Peña.
En este sentido, recordó que desde su espacio "siempre se planteó que la inflación es algo negativo para la economía. Todos los países del mundo tienen una inflación más controlada que la Argentina y esta es una diferencia con la gestión anterior, que consideraban la inflación como una herramienta de política económica".
"Uno de los objetivos del presidente es ir reduciendo la inflación, pero ese proceso lleva su tiempo y se va haciendo en distintas etapas", agregó el jefe de Gabinete en conferencia de prensa, junto al ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay.
Sobre las paritarias, Peña agregó que "en la negociación con los sindicatos el objetivo es el mismo: cuidar el salario del trabajador y en eso vamos a trabajar en las mesas de diálogo". "Parte del desafío es la construcción de confianza, porque venimos de muchos años de un Gobierno que mentía", enfatizó.
Peña afirmó además que "si queremos ir a la pobreza cero, claramente no queremos afectar el salario del trabajador ni el poder adquisitivo. Al contrario, queremos lograr más trabajo y mejores condiciones laborales".
Para finalizar, el funcionario recordó que "el objetivo general es poner en marcha la economía y que se generen puestos de trabajo. Lo más importante es que acá hay un equipo de trabajo, liderado por el Presidente, que está todo el día focalizado en cuidar al más débil", concluyó.
HOLD OUTS: PREACUERDO CON 50 MIL BONISTAS ITALIANOS
El gobierno nacional anunció un preacuerdo con unos 50.000 bonistas italianos que no habían ingresado a los procesos de canje realizados por el kirchnerismo, según anunciaron en conferencia de prensa el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay.
Los acreedores habían sido beneficiados por un fallo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial. El fallo había ordenado el pago de unos 900 millones de dólares correspondientes a los bonos más sus intereses respectivos.
Prat-Gay explicó que el acuerdo fue realizado "reconociendo el capital y un interés prudente que refleje las tasas de interés de los últimos años, que es mucho menos que la sentencia que tenía acordada este grupo en el Ciadi". "El acuerdo es muy importante porque el interés que vamos a pagar es la tercera parte que tenía la sentencia", celebró.
De acuerdo con las estimaciones del gobierno nacional, el principio de entendimiento es equivalente al 30% de la deuda que se discute en los tribunales norteamericanos y al 15% del total de los montos que están en litigio.
El acuerdo fue anunciado en momentos en que el gobierno argentino mantiene negociaciones en los Estados Unidos con el grupo de holdouts más radicalizados, quienes fueron beneficiados por el fallo del juez Thomas Griesa. Este lunes, el mediador Daniel Pollack estimó que esa deuda asciende a los 9.000 millones de dólares.
"Para un acuerdo hace falta la voluntad de las dos partes. Nosotros la hemos manifestado desde el primer día, porque el presidente Macri quiere llegar a un acuerdo lo más justo posible. Hemos tenido varias reuniones. Las dificultades que tenemos es que hay algunos bonistas que quieren cobrar una tasa de interés que es inaceptable", concluyó Prat-Gay.
