Aunque la relación política con Martín Menem ya no tiene la fluidez de comienzos de año, el diálogo entre el PRO y el titular de la Cámara de Diputados se mantuvo activo. Lejos de un quiebre, esos intercambios permitieron negociar de manera directa el reparto de espacios en las comisiones, un esquema que empezó a materializarse este lunes. Conformado por 22 integrantes, el interbloque que encabeza Cristian Ritondo logró quedarse con la vicepresidencia segunda de la estratégica comisión de Presupuesto y Hacienda, un casillero central en la disputa por la tercera minoría, que será ocupado por Daiana Fernández Molero.
La pulseada del PRO es con el interbloque de Provincias Unidas, que también reúne 22 diputados, aunque con menor presencia en las comisiones definidas esta semana. En ese marco, Silvana Giudici expuso los fundamentos que beneficiaron tanto al oficialismo libertario como a sus ex socios: el cordobés Juan Schiaretti, integrante de ese espacio, no prestó juramento por razones de salud, lo que redujo transitoriamente el número a 21. De ese modo, se impuso el criterio de interbloque por sobre el de bloque.
Más allá de esta maniobra puntual para aventajar a Provincias Unidas, en el oficialismo nacional consideran funcional que el PRO conserve el estatus de tercera minoría, en virtud de su afinidad política con la Casa Rosada. Desde esa lógica, el macrismo aparece como un aliado más previsible para acompañar las iniciativas del Ejecutivo que los mandatarios provinciales del centro del país.
En ese tablero, Diego Santilli, ministro del Interior, ocupa un rol central en la negociación con los gobernadores. Desde que asumió, se instaló la idea de que cuenta con margen para cerrar acuerdos con las provincias, incluso en un contexto de restricciones fiscales. Con un monto global previamente definido por el Ministerio de Economía, el ex diputado nacional avanza en entendimientos que contemplan deudas, cajas previsionales y Aportes del Tesoro Nacional, una herramienta de gestión que excede largamente la noción de una simple caja chica.
La situación podría reconfigurarse cuando Juan Schiaretti asuma finalmente su banca en la Cámara Baja, lo que igualará en 22 miembros a ambos interbloques. No obstante, ese movimiento no incidirá en la conformación de las comisiones que intervendrán en el tratamiento de los proyectos incluidos en las sesiones extraordinarias, ya que su jura quedó prevista para la próxima sesión. La convocatoria ya fue oficializada —a pedido de Gabriel Bornoroni, presidente del bloque violeta— para este miércoles a las 14. En el temario figuran tres iniciativas: Presupuesto, Inocencia Fiscal y Compromiso para la Estabilidad Monetaria, todas ellas pendientes de dictamen, que el Gobierno buscará obtener este martes.
Con el objetivo de sostener la tercera minoría ante el nuevo escenario numérico, el PRO activó conversaciones con dos diputados sanjuaninos del espacio Producción y Trabajo, así como con el ex bloque Coherencia —actualmente denominado País Federal—, integrado por tres legisladores. Se trata de sectores que también están siendo sondeados por Provincias Unidas, pero cuya definición podría resultar decisiva.
Si finalmente optan por no alinearse con ninguno de los dos espacios y se mantiene la paridad entre el interbloque que lidera Ritondo y el de los gobernadores, será el pleno de la Cámara el que deba intervenir para zanjar la disputa. En ese caso, se anticipa una discusión intensa sobre el tipo de mayoría requerida para resolver el empate —simple o absoluta—, aunque en el PRO se muestran confiados.
Dentro del macrismo ven como un escenario favorable que una mayoría de diputados los respalde para acceder a la vicepresidencia tercera de la Cámara y, de ese modo, cerrar la controversia. Apuntalan esa expectativa en la trayectoria parlamentaria de Cristian Ritondo y en el perfil de Karina Banfi, la postulante del espacio para ocupar ese lugar, a la hora de sumar los votos necesarios.
