La medida fue dispuesta por el ENACOM y elimina una herramienta histórica de financiamiento para radios, canales y proyectos comunitarios, que ahora será reemplazada por un nuevo fondo con otro esquema de asignación.
El Gobierno nacional oficializó la disolución del Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (FOMECA), una herramienta clave de financiamiento para iniciativas comunitarias, autogestivas, de frontera y de pueblos originarios en todo el país. La medida fue formalizada con la Resolución 11/2026 del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), publicada en el Boletín Oficial el 2 de febrero de 2026
La normativa deroga el Reglamento General del FOMECA, creado en el marco de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual N° 26.522 para promover la pluralidad de voces en los medios, y lo reemplaza por el Fondo para la Promoción de Proyectos Audiovisuales (FOPROA).
El nuevo fondo, según el texto oficial, busca “adaptarse a la constante evolución tecnológica” y atraer inversiones al sector audiovisual, evaluando los proyectos en función de su consistencia interna, factibilidad, magnitud y proyección para promover la industria audiovisual.
Qué era el FOMECA y por qué era importante
El FOMECA era un fondo concursable que financiaba proyectos de radios comunitarias, canales locales, productoras audiovisuales y medios gestionados por asociaciones civiles, cooperativas o comunidades originarias, utilizando recursos provenientes de gravámenes y multas recaudados por los grandes medios audiovisuales.Durante su última etapa de funcionamiento, y según informes de gestión del propio fondo, entre 2020 y 2023 se adjudicaron más de 2.400 millones de pesos en subsidios a cientos de entidades de todo el país, muchas de ellas por primera vez
La disolución del FOMECA generó críticas de sectores de la comunicación comunitaria y organizaciones vinculadas a la pluralidad de medios. Voceros de la Coordinadora Nacional de Televisoras Alternativas (CONTA) señalaron que la transformación normativa busca “beneficiar a medios afines al Gobierno” y poner al mismo nivel a medios tradicionales lucrativos con proyectos comunitarios, alterando el espíritu original de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
La crítica también apunta a que, durante más de dos años, los fondos del FOMECA estuvieron efectivamente paralizados sin concursos abiertos ni ejecución de proyectos, acumulando recursos sin ser distribuidos.
