El Gobierno bonaerense presentó el proyecto para atraer grandes inversiones: en qué se diferencia con el RIGI nacional
El pasado martes, el ministro de Producción Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, expuso ante los diputados bonaerenses para para presentar el proyecto de ley que establece el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas. El mismo tiene un fin parecido a la ley nacional, sin embargo contiene algunas diferencias respecto del RIGI.
Pese a no haber logrado captar la mega inversión de GNL, planta que se emplazó finalmente en la provincia de Rio Negro en medio de denuncias por la arbitrariedad del Ejecutivo nacional, el Gobierno de Kicillof presentó igualmente su propio regimen de incentivo para inversiones estrategicas.
Durante la presentación, el ministro Costa remarcó: «En primer lugar no es un RIGI porque este es un régimen de promoción e inversiones estratégicas que lo que busca es generar incentivos vía desgrabaciones tributarias, fundamentalmente, para aquellos proyectos de inversión que generen un impacto económico, productivo y social relevante en la Provincia de Buenos Aires y que apunta a grandes inversiones pero también a proyectos más pequeños»
Aquí aparece una de las grandes diferencias entre el proyecto nacional y el provincial, mientras que el RIGI tiene un piso en 200 millones de dólares, ya que apunta a otra lógica, el regimen provincial tiene un piso de inversión de 5 millones de dólares.
Según adelantaron desde el Ejecutivo provincial se trata de un complemento al RIGI nacional ya que cuenta con exenciones y condiciones propias de la provincia y no modifica ninguno de los puntos clave del regimen nacional.
Los proyectos se segmentan en tres grupos de acuerdo al monto de la inversión y tendrán una serie de beneficios iniciales acorde al monto de la inversión y los años contemplados: del 30% para las inversiones hasta u$s50 millones por cinco años; del 25% para las superiores a u$s 50 millones y hasta los u$s 200 millones por cuatro años y del 20% para las de más de u$s 200 millones por tres años.
El RIGI bonaerense además cuenta con beneficios fiscales adicionales y acumulativos en caso de que los proyectos estén radicados en agrupamientos industriales bonaerenses o zonas de bajos ingresos, cuenten con políticas que promuevan la equidad de género y la sustentabilidad ambiental, apuesten por la renovación tecnológica, promuevan las exportaciones o apunten a sustituir importaciones.
Aquí aparece una de las grandes criticas de la oposición respecto del proyecto presentado por Axel Kicillof. La promoción de la equidad de género o la sustentabilidad ambiental fue parte de los puntos en los que los bloques opositores se manifestaron en contra.
El régimen contempla también que los proyectos de inversión mayores a 50 millones deberán presentar un «programa de desarrollo de proveedores» y que al menos el 50% de los pagos deberán ser destinados a empresas radicadas en la provincia de Buenos Aires.
De la reunión participaron el presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Dichiara, y los diputados Agustín Forchieri (PRO), Diego Garciarena (UCR+Cambio Federal); Gustavo Cuervo (Unión Renovación y Fe); Agustín Romo (La Libertad Avanza); Claudio Frangul (Acuerdo Cívico UCR+GEN); Florencia Retamoso (PRO-Libertad); Maricel Etchecoin (Coalición Cívica); Guillermo Castello (Libre); Jazmín Carrizo (BA Libre); Guillermo Kane (PO) y Laura Cano (PTS).
En tanto, por el Senado bonaerense estuvieron María Teresa García (Unión por la Patria); Alejandro Rabinovich (PRO); Agustín Maspoli (UCR+Cambio Federal); Carlos Curestis (Libertad Avanza); Sergio Vargas (Libertad Avanza) y Betina Riva (Buenos Aires Libre).