Restringir a periodistas independientes, pero darle lugar a influencers afines; un botón muteador; código de vestimenta; y otras innovaciones libertarias para asemejar las conferencias de prensa a una película guionada por Manuel Adorni.
Manuel Adorni, vocero presidencial, quiere limitar la participación de los periodistas a través de la intervención del uso del micrófono de los designados para preguntar en la habitual conferencia que brinda desde Casa Rosada. A su vez, pretenden excluir a ciertos periodistas que se encuentran acreditados.
Esto se suma a lo sucedido en la Apertura de Sesiones, donde el gobierno no dejó trabajar a los periodistas acreditados, con el objetivo de que no se vieran los invitados al evento y que no se le saquen fotos a Javier Milei, algo inédito en años de democracia.
En la lista de implementaciones a instrumentar en Casa Rosada, el vocero apuesta a modificar el atril ubicado en el centro de la sala de conferencias, desde donde responde preguntas de los representantes de los distintos medios una o dos veces a la semana, para añadir un botón que le permita mutear el artefacto y evitar así los extensos cruces con la prensa acreditada.
Bajo esa misma premisa, el vocero también hace pública su disconformidad con los ruidos que perturban el normal desarrollo de las conferencias. Por eso, su equipo solicita habitualmente que los celulares estén en «modo silencioso».
De esta forma, la administración libertaria suma una nueva idea a la serie de modificaciones que intenta aplicar a partir de marzo que van desde un nuevo «código de vestimenta», que incluye el uso de saco y corbata para hombres. Por ahora, no hay precisión sobre el atuendo de las mujeres en la búsqueda de un marco formal a las comunicaciones.
PERIODISTAS NO, INFLUENCERS SÍ.
Otra reforma que impulsa el gobierno es ampliar la presencia de influencers afines en la conferencia, algo que inició con Mariano Perez, y que se va ampliando paulatinamente. En esta línea, el Gobierno impondría un nuevo marco de público para los medios presentes, en la cual dejarían afuera a canales como FM LA PATRIADA, representada por el conocido Fabián Waldman, para darle prioridad a más influencers.
Otras de las exigencias que busca implementar la administración libertaria alcanza a los propietarios de los medios. Por eso, aspiran a limitar el acceso a Balcarce 50 solamente a periodistas acreditados que mantengan una «relación de dependencia» con su empleador.
Según argumentaron, la idea apunta a que los trabajadores de prensa adquieran mejores condiciones laborales, y puedan contar con aseguradora de riesgo de trabajo (ART). En todas estas ideas trabaja el equipo que rodea a Manuel Adorni, que promete cambios en el corto plazo.
