El presidente Alberto Fernández mantuvo ayer un almuerzo con los popes del Frente de Todos y, además de abordar el plan de vacunación y la escalada de precios, plantearon tres alternativas en torno a las primarias en tiempos de coronavirus.
En la que fue una especie de revival de las reuniones que la mesa chica del Gobierno solía mantener cada martes, ayer el presidente Alberto Fernández mantuvo un almuerzo con los popes del Frente de Todos. Se hicieron presentes en Casa Rosada Máximo Kirchner, líder de la bancada oficialista en Diputados; el presidente de esa Cámara, Sergio Massa, y los ministros Eduardo «Wado» de Pedro y Santiago Cafiero. Las conversaciones giraron en torno a tres temas: el futuro de las PASO, el plan de vacunación contra el Covid-19 y la escalada de precios.
En medio del operativo clamor por parte de gobernadores propios ajenos con el objeto de suspender las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias en un año en el que el coronavirus volverá a ser el gran protagonista, los referentes del oficialismo analizaron tres escenarios posibles.
El primero de ellos fue suspender las primarias de forma excepcional. Esta propuesta iría en sintonía con el pedido de los gobernadores del Norte Grande, que quedó plasmado en un proyecto presentado por el diputado Pablo Yedlin.
Otra de las opciones que se barajó apunta a aplazar la fecha de las elecciones «para tener más tiempo para vacunar», argumentaron fuentes cercanas a los presentes en la reunión. Y recordaron que, días atrás, el ministro de Salud, Ginés González García avizoró que, para después de julio, se alcanzaría la inmunidad de rebaño.
En caso de que esta propuesta prosperara, las PASO se celebrarían el último domingo de septiembre (y no en agosto como está previsto) mientras que las generales pasarían del cuarto domingo de octubre a noviembre. Sobre este punto, la oposición, encabezada por Carla Carrizo (UCR), impulsó una iniciativa que, entre otros ítems, plantea acortar los tiempos entre las primarias y las generales que podría ser tenido en cuenta.
El tercer escenario -y el menos probable también- que se propuso durante el almuerzo es unificar las PASO y las generales en una única elección; una especie de ley de lemas.
