La principal organización sostén del Presidente, se reunirá mañana en Malvinas Argentinas en medio de una tenso clima interno.
El Movimiento Evita realizará su Congreso Nacional el próximo sábado. Será en el Estadio Malvinas Argentinas y se espera la presencia de dirigentes sociales de otros espacios políticos y sindicales. La organización del encuentro comenzó en febrero y se barajó la posibilidad de que el presidente Alberto Fernández tomara la palabra ante una tribuna que lo ovacionaría, como ocurrió el 23 de abril en el precongreso bonaerense, pero no sucederá.
El Jefe de Estado estará en Tucumán encabezando el acto principal por el 206º aniversario de la Declaración de la Independencia. La confirmación de la presencia de Fernández en esa provincia fue anunciada por el gobernador Osvaldo Jaldo. Concluido el acto patrio, el mandatario se trasladará al barrio Manantial Sur donde hará entrega de 100 viviendas restauradas con fondos nacionales a través del Programa Reconstruir.
El congreso de la organización social más cercana al Primer Mandatario sucederá tras los cuestionamientos que viene realizando la vicepresidenta Cristina Kirchner al Movimiento Evita, que lideran Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro, por la “tercerización” de las políticas sociales.
Los organizadores del acto utilizarán ese escenario para cuestionar, una vez más, a la dos veces Presidenta de la Nación. Ya lo hicieron el 21 de junio a través de un documento en el que expresaron: “Lamentamos que parte de la dirigencia política sea incapaz de entender la realidad del trabajo en el siglo XXI. Es más fácil pelear con quienes la expresamos, que escuchar y reflexionar acerca de cómo resolver los problemas de los que peor están. Hoy la realidad del trabajo la expresan las organizaciones sociales en conjunto con los sindicatos. En las fábricas y en los barrios. En relación de dependencia en una empresa privada, en cooperativas y en unidades productivas”.
El clima que rodea al congreso no es el mejor. Entienden que la Vicepresidenta ganó una batalla interna al empujar la renuncia de Martín Guzmán y ocupar su lugar en el ministerio de Economía con Silvina Batakis. Consideraban al funcionario saliente como un aliado que comprendía a la economía popular. De hecho, después de los primeros embates de CFK contra el funcionario, le organizaron varias visitas en el conurbano.
La conducción del Evita entiende que después de las palabras de la titular del Senado se generó “una campaña de estigmatización contra las organizaciones populares”.
El sábado, la cúpula del Evita tiene previsto debatir y exponer sobre varios temas, entre ellos la formación de un partido político para competir en 2023.
Están decididos a enfrentarse cara a cara con los principales intendentes -oficialistas u opositores- del conurbano. Disputa para la cual ya se anotó La Cámpora, la organización política que conduce el diputado nacional Máximo Kirchner.
