En primer lugar quiero destacar que el relato realizado por la señora Elizabeth Tavella, es totalmente falaz y que la denuncia realizada, en la cual se denuncian hechos que no constituyen delito penal alguno, solo se hace con el fin de perjudicarme, en una especie de venganza contra mi persona que se desencadena con un pedido de sanción que realizó, el día 20 de febrero, en su contra en virtud de haber esta realizado un abandono de tareas.
Motivo por el cual la misma solicita una licencia de 20 días aduciendo tener un familiar enfermo para no retornar al trabajo, y una vez vencida la misma, el día 27 de febrero, solicita una nueva licencia por enfermedad, no se presenta a cumplir con sus funciones y comienza a idear lo que el día 29 desencadena en la presente falaz denuncia, la cual se refuerza con testimonio de empleados y ex empleados municipales, que por sus constantes faltas a sus tareas, al igual que Tavella han sido sancionados en reiteradas oportunidades y hasta han quedado cesantes en sus puestos, los cuales sienten un gran resentimiento hacia mi persona ya que, por encontrarse a mis órdenes, todas sus sanciones han sido solicitadas por mi.
Comenzaré a ahora a realizar mi relato: desde diciembre de 1999 me encuentro trabajando dentro de la Municipalidad de Gral. San Martín, ocupando el cargo de Director de Defensa Civil, dentro de mi plantel de trabajo cuento con personal de calle, que se encuentra cumpliendo funciones en la base operativa, con sede en Alsina y Moreno, y personal administrativo, el cual se encuentra cumpliendo tareas dentro del edificio municipal, en una oficina contigua a la mía.
La sra. Tavella desarrollaba sus tareas dentro del área administrativa junto con YESICA LESCANO, LORENA ALTAMIRA y MARIANELA GOMEZ
Hace poco más de tres (3) años que la misma está asignada a la Dirección General de Defensa Civil, habiendo llegado a dicha dependencia en virtud de un pase de la Dirección de Prensa con muy malas referencias de su actual titular, ya que no cumplía satisfactoriamente con las tareas que le eran asignadas, ocupando ese tiempo en estudiar Derecho.
En la Dirección de Defensa Civil continuó con esa metodología, no prestándole atención a sus tareas, ocupando el tiempo en estudios particulares. Motivo por el cual era constantemente reprendida por el siguiente, no cambiando esa actitud, careciendo de sentido común, criterio y dedicación a sus funciones, siendo que en una innumerable cantidad de ocasiones el personal de las diferentes brigadas de esta dependencia estaban ofuscados con Tavella, ya que acudían a una emergencia en lugares inexistentes por haber sido mal tomados los datos por esta, no constatar el llamado o no tomar los datos necesarios y contener a la persona que estaba llamando. Tal es así que muchos de esos llamados eran de situaciones que estaban aconteciendo en otros distritos distantes del nuestro o Capital Federal.
Pese a ello, el diciente trató siempre de hablarlo con Tavella, no discriminándola y tratándola de acerca e integrar al grupo del personal. No siendo maltratada en ningún momento y manteniendo una relación cordial, a tal punto que, a modo de ejemplo, cuando se iba de vacaciones, a su regreso siempre me traía algún presente y me invitaba a los cumpleaños, a los cuáles nunca pude concurrir por motivos personales.
Desde hace más de un (1) año a la fecha, Tavella se mostró más agresiva, manifestando que necesitaba terminar sus estudios más rápido, y por ello necesitaba más tiempo para estudiar (el laboral) ya que en su casa no podía hacerlo por ocupar en la crianza de sus hijos. Agregando que si no le daban ese tiempo, iba a denunciar a quien expone por distintos delitos, tales como Acoso Sexual, Malos Tratos, y otros aduciendo que su padre ya había trabajado mucho para Ivoskus y ella EN ESTE MOMENTO NO ocupaba su puesto para trabajar sino para poder TERMINAR CON sus estudios, lo cual generaba constantes discusiones.
Resulta sumamente sugestivo que cuando se le inició el Sumario Administrativo mencionado, bajo expediente No 2327-D-08 de fecha 20 de febrero del actual año, el día 29 del mismo hace efectiva la denuncia con la cual venía amenazando desde hace tiempo.
La discriminación que Tavella refiere que hacía el deponente al personal, tratandolos de “Negros de mierda”, es falsa. Ya que más de treinta empleados de esta Dirección pueden hacer referencia de ellos y de la forma en que eran tratados por el signante, y el resto del personal que trabaja en el Municipio, ya que todos mantienen una relación cordial y respetuosa con quien habla.
Si bien no es de relevancia, quiero agregar que Tavella en ningún momento fue requerida para realizar tareas ajenas a su trabajo (realizar compras en supermercados para quien habla), lo cual debe confundir con alguna compra que realizaba para alguna de sus otras compañeras de trabajo, ya que en algunas ocasiones cualquiera de ellas salía a comprar café, cigarrillos o alguna otra cosa para ser consumidas por ellas en el lugar de trabajo.
También es falso que Tavella es único sostén de familia de dos hijos, ya que el menor de estos tiene el apellido de su actual concubino (Daniel Tornello), viviendo con este y en una propiedad de él mismo.
- En relación al episodio de acoso sexual relatado, entiendo que es preciso destacar que el mismo nunca sucedió, más aún siendo imposible que ello ocurriera en virtud de que, como he mencionado anteriormente, desde el día 7 de febrero que la sra. Tavella goza de una licencia por familiar enfermo y es desde esa fecha que no he tenido contacto alguno con la misma, ya que, si bien debió reincorporarse a sus tareas el día 27, nunca lo hizo SOLICTANDO UNA NUEVA LICENCIA.
La afirmación de Tavella de que el diciente “Le introdujera sus manos entre las piernas, levantándole la pollera” es completamente falsa. Tanto porque no concurrió a trabajar desde el 7 de febrero y jamás se me hubiera ocurrido realizar un acto como el mencionado en una oficina en la que en todo momento se encuentran las demás empleadas (entre ellas Marianella Gómez, hija del deponente), las cuales ante un hecho de esta magnitud hubieran reaccionado de alguna forma y lo hubieran hecho saber a todos los empleados. Y por sobre todo, si hipotéticamente el hecho hubiera sido real, ¿por qué Tavela no reaccionó en el momento, lo hubiera hecho saber a sus compañeros y lo hubiera denunciado inmediatamente ante la Justicia?
Asimismo, el actual concubino de Tavella trabaja dentro de mi área y es allí donde se conocieron, siendo ilógico que pueda acosar sexualmente a su pareja ante sus ojos y que el mismo no tomara ninguna medida ante ello. Es de destacarse que si bien yo cuento con una oficina contigua, la misma siempre se encuentra abierta y a pesar de ellos Tavella nunca ingresaba a mi despacho ya que no cumplía funciones especificas.
- En relación a las supuestas amenazas sobre despidos, reducción de carga horaria y quita de plus. En primer lugar entiendo de relevancia destacar que si bien soy el director de mi área no tengo la potestad de realizar despidos ya que es la comisión administrativa la que decide el destino de los empleados municipales y analiza los comportamientos de éstos que, como director, me veo obligado a informar.
En relación a la carga horaria y la quita de plus, tanto la carga horaria como los plus, que son remuneraciones por tareas extras que los empleados realizan y no por tareas riesgosas como acusan, se manejan dentro del área de acuerdo a las necesidades de la misma designándose a los empleados mas idóneos dependiendo de la tarea que deba realizarse, siendo dicha asignación parte de mis funciones, y a hora de elegir ente mis empleados a quien asignarle una tarea extra o una mayor carga horaria, intentaba otorgar dichos beneficios a los empleados que mejor desarrollaban sus tareas, no pudiendo ello entenderse como una amenaza a los empleados.
- Es de agregar que en ningún momento tuve arma de fuego alguna en mi lugar de trabajo. La falsedad de ello queda demostrada cuando tres de los cuatro testigos dicen que otras personas le dijeron que yo exhibía armas en mi despacho para amedrentar pero sólo uno aduce haberla visto.
Sí es cierto que efectué mi carrera en la Policía Federal Argentina, no así en los Servicios de Inteligencia, y mis funciones las cumplía vestido de civil y sin armas. Como así también es cierto que cumplí funciones administrativas desde el año 1979 al año 2001 en la Superintendencia de Interior, no resultando involucrado en ningún tipo de delito durante dicho periodo.
En ningún momento los vehículos municipales los utilicé para uso privado. Y el lluvioso día 26 de febrero estuvieron todos al servicio de la comunidad, atendiendo gran cantidad de emergencias como consecuencia del temporal, las cuales se encuentran registradas en los respectivos libros de guardia. Se agrega que cada uno de los vehículos tiene asignados choferes fijos. En referencia a la Renault Master, normalmente la utilizan Eduardo Fernández, Ricardo Galazzetti, Juan Carlos Leguizamón y Marcelo Monte.
Respecto a la Ford Falcon de color verde, se puede mencionar que era el único rodado con que contaba esta dependencia, motivo por el cual era el único vehículo con el cual se podían atender las emergencias y era para ellos que se utilizaba, siendo este vehículo de uso oficial del Intendente en la década de los años 80.
Durante la gestión de Director del Cementerio entre los años 1983 a 1986, no hubo denuncia alguna por ningún tipo de delito o anomalía en las funciones.
- En relación a los testigos ofrecidos por la denunciante. Entiendo de relevancia realizar una pequeña reseña sobre cada uno de ellos a fin de poder demostrar cuales son los motivos por los cuales los mismos accedieron a colaborar con esta falsa denuncia y a relatar hechos que jamás sucedieron sólo con el fin de perjudicarme:
Vanesa Sánchez: Vino a esta dirección castigada, procedente de la Dirección General de Inspección General. Se caracterizó en esta dependencia por formar “camarillas” con algunos de sus compañeros, cosa que hacía en su anterior destino y motivo por el cual fue removida del mismo.
Jorge Verón: Es sumamente indisciplinado, lo que lo hizo acreedor a gran cantidad de sanciones –tiene en su haber muchas llegadas tarde y faltas sin aviso-. Hace más de un año a la fecha que no viene a trabajar por enfermedad.
Daniel González: mal educado e indisciplinado. Acreedor de muchas sanciones por ausencias sin aviso. Fue dejado cesante el pasado año por la Dirección de Jurídica. En relación a los dichos del mismo sobre que yo lo utilizaba para realizar trabajos de albañilería en casa de mi hija en horarios de trabajo, si bien es cierto que el mismo realizó trabajos en la vivienda de mi hija, POR APROXIMADAMENTE DOS MESES, jamás los pudo haber realizado en horario de trabajo ya que su horario en mi área siempre ha sido nocturno, cumpliendo funciones de 20 a 08 hs, día por medio.
Raúl Frías: Delegado de ATE, y formador e ideólogo de camarillas entre el personal contra las gestiones de gobierno.
Ángel Aurelio Pécora: Su característica sobresaliente es ser un pseudo sindicalista y cuestionar todo tipo de actividad, expresión o palabra que manifieste. Es notorio ver como desacredita y desmotiva al personal para cualquier cosa, haciéndolos caer en incertidumbres y desconciertos.
De todo ello, aflora como característica común a todos los nombrados, que estos son todos afiliados al ATE, y que la maniobra en cuestión tiene rasgos y fines políticos para desestabilizar este programa de gobierno.
Como conclusión final, no me queda más que expresar mi deseo de que a través del trabajo de la Justicia se conozca la realidad de los hechos a fin de que quede a salvo mi buen nombre y honor, los cuales hoy se ven injustamente opacados, por una denuncia totalmente falsa.
