La multinacional habría despedido a 15 trabajadores de su planta de Campana sin notificación formal. Los empleados iniciaron un acampe frente a la fábrica y denuncian que la producción continúa con personal fuera de convenio, lo que podría generar riesgos operativos y ambientales.
Un fuerte conflicto laboral se desató este martes en la planta que la multinacional Air Liquide posee en la ciudad de Campana, luego de que un grupo de trabajadores denunciara despidos masivos comunicados de manera verbal y sin la correspondiente notificación formal.
Según relataron los operarios, alrededor de las 6 de la mañana directivos de la empresa se presentaron en el establecimiento ubicado sobre la avenida Larrabure al 115 acompañados por personal de seguridad adicional. Allí habrían informado la desvinculación de 15 empleados sobre una planta total de 35 trabajadores, lo que representa cerca de la mitad del personal de la sucursal local.
De acuerdo con la versión de los afectados, la compañía justificó la medida en una reestructuración interna vinculada a la incorporación de nuevas tecnologías. Sin embargo, los trabajadores cuestionaron la modalidad utilizada para comunicar los despidos y señalaron que no recibieron telegramas ni documentación oficial al momento de la notificación.
Ante esta situación, los empleados despedidos decidieron iniciar un acampe pacífico frente a la planta. Además, denunciaron que la empresa colocó un candado en el acceso principal al predio, impidiendo el ingreso de los trabajadores a las instalaciones.
El conflicto escaló aún más cuando los manifestantes advirtieron sobre posibles riesgos en la operación de la planta. Según indicaron, la producción de hidrógeno y dióxido de carbono continuaría funcionando con personal fuera de convenio y sin los controles diarios que habitualmente se realizan para garantizar la seguridad de los procesos.
Los trabajadores sostienen que esta situación podría representar un riesgo tanto para la seguridad operativa como para el ambiente, por lo que anunciaron la presentación de una denuncia ante las autoridades competentes para que se investigue el funcionamiento actual de la planta.
Mientras continúa el acampe frente al establecimiento, los operarios reclaman la intervención de las autoridades laborales y una instancia de diálogo que permita revisar las desvinculaciones y garantizar condiciones seguras de trabajo.
