Sin dejar de lado la responsabilidad que tiene Maradona como técnico, no se puede evitar apuntar a los jugadores, los mismos hace varios meses atrás provocaron la renuncia de Alfio Basile gracias a su juego “Light”, bajo en compromiso y actitud. Quedan dos partidos y Sudáfrica…cada vez más lejos.
Diego Maradona, es el técnico de la selección argentina, por lo tanto es responsable de la situación que está viviendo el equipo. Se le puede achacar que cuando un partido se complica, no sabe como contrarrestar la situación, que hace algunos cambios “extraños” y que cree que el equipo sólo ganara porque tiene jugadores talentosos.
Ahora bien, hay muchas otras cuestiones en las que no se puede hacer responsable a Maradona. Sino, caeríamos en la típica, “cuando ganan, ganan los jugadores y cuando se pierde el responsable es el DT”, y no es así. Esta actualidad de la selección, es, mayoritariamente, responsabilidad de los jugadores. Aquellos que tienen varios años en el plantel, los nuevos hacen lo que pueden.
Maradona no tiene la culpa de que Heinze juegue cada día peor y marque horriblemente. No es culpable de que la Argentina no tenga un lateral derecho para reemplazar a Zanetti, o que Maxi Rodríguez no sea ni la mitad de jugador que fue en el Mundial 2006. No es responsable que Mascherano y Gago con la celeste y blanca no marquen a nadie y entreguen todas las pelotas mal.
Y menos aún, que Messi y Agüero, las joyas del equipo y de quienes más se espera –no le voy a pedir a Burdisso que desequilibre- cada vez jueguen peor, y en cada partido “chivo” no aparezcan y jueguen sin actitud, casi displicentemente.
Eso, señores, es culpa de los jugadores, que ya se comieron a Alfio Basile en marzo de este año, y que en la actualidad, cuando más tienen que aparecer, cuando más se los necesita, en un momento clave, están ausentes, se transformaron en “El equipo sin alma”.
Maradona tendrá que ajustar varias tuercas –no es mi idea ser el abogado del 10 ni mucho menos-, pero estos jugadores, deberán tener un notable cambio de actitud para enfrentar los dos partidos que le quedan a la selección, el 10 de octubre de local frente a Perú y el 14 visitando a Uruguay en el Centenario. Deberán –de una vez por todas- dejar la vida en cada pelota, en cada cruce, en cada ataque. Ya no para clasificar directamente –aunque todavía hay chances-, sino para pelear por el Repechaje.
Muchos dicen que no se imaginan un Mundial sin la selección Argentina, si se sigue jugando de esta manera, hay que decir que uno no se imagina la Copa del Mundo con el equipo Argentino.
Por Adrián Cordara
