Lo hizo luego de que Hermes Binner asegurara que “hubiera votado por Capriles” en Venezuela. “Momentos como éste muestran con claridad la incoherencia de muchos referentes del FAP”, opinó el titular del bloque provincial de Nuevo Encuentro.
Luego de que el máximo referente del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, saliera a declarar que en Venezuela él “hubiera votado por Capriles”, varios dirigentes salieron a cruzarlo. Quizás no fue exactamente el caso del diputado provincial Adrián Grana, quien, con algo de ironía, aprovechó para opinar que el exgobernador de Santa Fe es el único dirigente “coherente” en el FAP: “Acá y allá se alinea con los sectores conservadores que enfrentaron y enfrentan los procesos transformadores de América latina”, argumentó
“Momentos como éste muestran con claridad la incoherencia de muchos de los principales referentes del FAP: mientras en Argentina se alían a la Mesa de Enlace y a los medios hegemónicos en contra de Cristina y el proyecto nacional y popular, lamentan la muerte de Hugo Chávez, a quien reconocen como un líder en la región y con quien dicen que tenían numerosas coincidencias políticas”, consideró el titular del bloque provincial de Nuevo Encuentro, Adrián Grana.
Sobre Binner, agregó que su coherencia se basa en que “en Argentina conduce al FAP y a la dirigencia que se opone a Cristina y en Venezuela apoya a Capriles”. Y, ya refiriéndose a otros referentes del espacio, dijo que sus declaraciones podrían contrastar con “el doble discurso de otros dirigentes del FAP, como Lozano o Donda”.
En tanto, habló de una “visión política conservadora del proceso regional” por parte del Frente Amplio Progresista y así lo justificó: “Simpatizar afuera con Lula, con Dilma, con Chávez, con Evo Morales o con Rafael Correa y luego ser opositor a quien expresa el mismo pensamiento y la misma perspectiva popular en nuestro país, es esquizofrénico y solo encuentra explicación en la especulación que caracteriza a esos otros dirigentes del FAP”.
“Resulta evidente la incapacidad de muchas fuerzas políticas opositoras para expresar un mensaje político coherente que lleve certezas en cuanto a qué país quieren. Parece que lo único que los convierte en opositores es su determinación a estar siempre del lado de los sectores concentrados de la economía, de las corporaciones y de quienes anhelan terminar con este modelo profundamente inclusivo y democrático”, concluyó Grana.
