El legislador de Unión Celeste y Blanco presentó un proyecto de Ley que impulsa la creación de la Defensoría del Personal Policial, que tendrá la misión de garantizar la legalidad de las actuaciones iniciadas contra efectivos policiales, así como reclamar y velar por sus adecuadas condiciones laborales.
El proyecto prevé que el Defensor del Personal Policial será designado por la Comisión Bicameral de Seguridad, que deberá controlar su desempeño; y de la que dependerá orgánica y funcionalmente.
Para la designación se llamará a concurso público, y serán considerados especialmente quienes hayan pertenecido a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en el Agrupamiento Comando, que no registren antecedentes penales, ni falta grave administrativa.
Asimismo consigna que el período de duración del cargo de Defensor de la Policía será de cinco años, con la posibilidad de renovar por un solo período.
Con respecto al objetivo de la Defensoría del Personal Policial, el proyecto de Britos indica que tendrá las siguientes responsabilidades:
a) Garantizar el debido proceso legal de toda actuación iniciada contra cualquier efectivo de las Policías de la Provincia de Buenos Aires.
b) Ejercer la defensa del Personal policial, si no hubiere designado defensor particular, cuando fueren acusados por la Auditoría General de Asuntos Internos
c) Admitir reclamos por parte de efectivos referidos a horarios laborales, asignación de destinos, situación laboral, errores en la liquidación de salarios, equipamiento y estado de los elementos de trabajo.
d) Garantizar el debido proceso legal, la seguridad física y asistir a todo funcionario
policial que denuncie actos de corrupción cometidos por otros efectivos policiales.
e) Proponer mecanismos de salvaguarda de los derechos del personal de las Policías de la Provincia de Buenos Aires.
f) Asegurar el anonimato del denunciante o reclamante si el caso así lo requiriese.
El diputado Britos, en sus fundamentos remarca que “la creación de una Defensoría del Personal Policial viene a poner fin a la virtual situación de indefensión que tienen los efectivos policiales, especialmente los de menor jerarquía, con respecto a abusos por parte de los superiores, y además apunta a garantizar las dignas condiciones laborales en todos sus aspectos”.
