El PRO enfrenta otra baja: la intendenta Astorino se va a La Libertad Avanza. Tensión política y negociación en marcha.
La intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino, anunció su pase a La Libertad Avanza (LLA), profundizando la crisis dentro del PRO y generando nuevas tensiones en la estrategia electoral del partido. Su salida se suma a las recientes deserciones de Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Ramiro Egüen (25 de Mayo), reflejando un éxodo de dirigentes bonaerenses hacia el oficialismo libertario.
Astorino había sido electa en 2023 con la boleta del PRO, pero su decisión de sumarse a LLA deja al partido en una posición de mayor debilidad territorial en la provincia de Buenos Aires. Desde el PRO bonaerense calificaron la movida como «oportunista» y afirmaron que traiciona a los votantes que la eligieron bajo otra bandera.
La conducción del PRO, encabezada por Cristian Ritondo y Soledad Martínez, intenta contener la crisis y evitar más deserciones, mientras analiza la viabilidad de una alianza con LLA para las elecciones legislativas de 2025. Sin embargo, referentes cercanos a Mauricio Macri sostienen que el gobierno libertario no ha dado señales concretas de querer avanzar en ese acuerdo.
La fuga de intendentes al oficialismo genera preocupación en el PRO, que debe definir su estrategia para no seguir perdiendo terreno. En este contexto, el lunes se realizará una cumbre partidaria en San Telmo, donde Ritondo, Martínez y Diego Santilli discutirán los pasos a seguir en Buenos Aires y la posible negociación con LLA.
Mientras tanto, en la Casa Rosada celebran cada nueva incorporación de dirigentes del PRO y buscan fortalecer su estructura en el conurbano bonaerense con vistas a 2025. La foto de Astorino junto a Patricia Bullrich y Diego Valenzuela refuerza la idea de que estas fugas no son aisladas, sino que responden a una estrategia coordinada desde el oficialismo.
El PRO se encuentra en una encrucijada: negociar con LLA para evitar más fugas o competir de manera independiente con el riesgo de debilitarse aún más. Desde el círculo de Macri sostienen que «el problema no está en el PRO, sino en el gobierno, que dice una cosa y no actúa en consecuencia». En este escenario, afirman que hay «un 95% de posibilidades» de que ambas fuerzas compitan por separado en 2025.

