Sergio Neiffert deberá presentarse ante el Congreso en dos semanas para responder por las sospechas de vigilancia sobre sectores que cuestionan al gobierno de Javier Milei.
La Comisión Bicameral de Fiscalización de los Órganos y Actividades de Inteligencia resolvió convocar, dentro de dos semanas, al titular de Inteligencia, Sergio Neiffert, con el objetivo de que aclare detalles del Plan de Inteligencia Nacional (PIN). La inquietud principal gira en torno a ciertas disposiciones del plan que podrían habilitar tareas de espionaje dirigidas a periodistas, economistas y otros actores del ámbito social y académico que expresen cuestionamientos hacia la gestión de Javier Milei.
En el documento fechado el pasado 25 de mayo, como parte del plan delineado en 2024, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) califica como posibles objetivos a aquellos que “manipulen a la opinión pública” durante eventos electorales, difundan “desinformación”, provoquen una “erosión” en la confianza hacia los funcionarios encargados de la seguridad nacional, o perjudiquen la política económica.
El Poder Ejecutivo respondió a la difusión de esta información mediante un comunicado en el que no profundiza en los contenidos, pero enfatiza que se trata de material reservado, accesible únicamente al Presidente, al Secretario de Inteligencia y a los integrantes de la comisión parlamentaria encargada de su control. Dicha comunicación fue compartida por el propio jefe de Estado en su cuenta de la red social X, donde además lanzó una acusación generalizada afirmando que “el 90% de los periodistas inventan noticias falsas”.
Tras la difusión de la nota, el periodista Hugo Alconada Mon, autor de la investigación, fue blanco de ciberataques que intentaron vulnerar tanto sus cuentas personales como su teléfono móvil.
En medio de la controversia, la comisión bicameral, presidida por el senador Martín Lousteau (UCR-Capital), se reunió esta tarde en el anexo del Senado. Con amplio respaldo, se resolvió convocar formalmente a Neiffert para que brinde precisiones sobre ciertos pasajes del PIN que resultaron alarmantes para varios legisladores, ya que difieren significativamente de las estrategias presentadas por gobiernos anteriores.
Aunque aún no se definió ni la fecha ni el horario, se confirmó que la audiencia será en el plazo de dos semanas. Fuentes cercanas indicaron que se elaborará un cuestionario que será enviado con antelación al funcionario para su preparación.
Durante el encuentro también se consideró la opción de solicitar una respuesta escrita, pero finalmente se impuso la propuesta de que Neiffert comparezca en persona ante los legisladores, permitiendo así realizar repreguntas.
Según la documentación a la que tuvo acceso este medio, otro fragmento del PIN establece como figuras de interés a quienes provoquen una “pérdida de confianza” en las “políticas económicas” del Ejecutivo. Esta formulación, al ser tan amplia, podría facilitar interpretaciones que avalen la vigilancia sobre analistas y economistas disidentes.
Asimismo, el plan subraya como áreas sensibles a quienes puedan “manipular” la opinión pública en contextos electorales o diseminar contenidos de “desinformación”. También se menciona como punto de atención la promoción de “distorsión” en la “percepción” social y la influencia sobre los procesos “cognitivos” de la ciudadanía.
Voceros legislativos y especialistas en inteligencia coincidieron en que tradicionalmente este tipo de planes poseen un carácter genérico, enfocados en establecer directrices amplias. No obstante, reconocen que el documento presentado por Neiffert al Congreso el año anterior contiene elementos inéditos respecto a las versiones de otras administraciones y que ciertas formulaciones podrían ser utilizadas como fundamento para espiar a voces críticas del oficialismo.
