El monto total quedó establecido en 560 millones de pesos y representará un aumento del 30% con respecto al presupuesto de este año. Se destacan los incrementos en el área de Salud en un 67% y en Presupuesto Participativo en un 42%. La oposición criticó la iniciativa y se retiró del recinto luego de que se le negara la palabra al concejal Tangorra. El edil volvió con un megáfono desde el cuál criticó al presidente del Concejo.
En una sesión caótica en la que no faltó el escándalo, el Concejo Deliberante platense aprobó el Presupuesto de Gastos y Cálculo de Recursos municipal, que finalmente quedó establecido en unos 560 millones de pesos.
La edil bruerista Teresa Razzari, titular de la comisión de Hacienda, fue quien fundamentó el proyecto en el recinto remarcando la transparencia de la gestión del intendente Pablo Bruera y manifestando la importancia del presupuesto como herramienta clave. “La política pública destinada a mejorar el bienestar de todos los ciudadanos platenses se plasma en el presente presupuesto”, enfatizó.
Razzari remarcó el aumento del 67% en el área de Salud; del 23% en las delegaciones municipales; y del 16% en Cultura y Educación. Además hizo especial énfasis en el incremento del Presupuesto Participativo en un 42%.
“Estamos convencidos de esta forma de hacer política, donde el vecino decide a través de la asamblea popular lo que quiere para su barrio y para su ciudad”, remarcó la concejal y agregó “Asimismo pretendemos que esta iniciativa trascienda nuestra gestión y que se implemente como una verdadera cultura, asimilando las virtudes de las experiencias exitosas y corrigiendo nuestros propios defectos.”
Asimismo, Razzari destacó la importancia de haber logrado un canje de deuda con el gobierno provincial, que reconoció la tasa de Capitalidad. “De esta forma, la provincia está reconociendo una obligación con el municipio cercana a los 40 millones de pesos, un monto similar a la deuda que a su vez mantiene la ciudad con el Estado provincial por el ex Banco Municipal liquidado durante la anterior gestión”, explicó.
“Ahora, a partir del reconocimiento por la tasa de Capitalidad, ambas administraciones conciliarán deudas, por lo que se dará prácticamente por saldada la obligación que el municipio tiene con la provincia por el ex Municipal”, concluyó.
Cabe destacar que el total presupuestario de 260 millones, que implica un aumento global del 30% en relación al de este año, se justifica por la estimación de un incremento en los ingresos propios de 53 millones –en parte debido a la suba de las tasas municipales- y en los recursos provenientes de Provincia en unos 37 millones.
CRÍTICAS, RETIRADA Y MEGÁFONO
Luego de la fundamentación de Razzari tomaron la palabra sucesivamente José Ramón Arteaga (Pro) y Oscar Negrelli (Ari), quienes criticaron duramente el proyecto y adelantaron el voto negativo de sus bancadas.
Negrelli consideró al presupuesto aún “más oscuro que el del año pasado” y argumentó que la gestión “carece de planificación”.
“Tienen la desfachatez de hablar de transparencia cuando se han olvidado de poner en el Boletín Oficial a los ganadores de las licitaciones de los restaurantes en espacios municipales y han enviado al archivo el proyecto para limitar el horario del Bingo; para que en La Plata vivamos la vergüenza de tener escuelas cerradas pero el bingo siempre abierto", manifestó.
“Se jactan del incremento del presupuesto en Salud, pero ustedes hacen trabajar a cooperativas de enfermeros. ¿Cuál es la mejora en Salud? ¿Qué nos proponen? En las guardias de salitas hay personal que no es idóneo, no son enfermeros”, continuó, en una intervención que duró poco más de media hora.
Pero el problema surgió cuando el concejal “aliado” Francisco Scaramutti (PJ) hizo una moción para adelantar la votación dado lo “extenso” de la jornada; pedido que fue aceptado por el oficialismo. Este hecho generó la ira de los ediles opositores, que habían acordado en labor que el representante de cada uno de los bloques pudiera hacer su intervención; por lo que, luego de que el concejal alakista Sebastián Tangorra pidiera la palabra en vano, se retiraron del recinto.
Pero la cuestión no quedó allí, porque Tangorra retornó momentos después provisto de un megáfono desde el cual increpó al presidente del cuerpo, Javier Pacharotti, cuestionando la “actitud autoritaria que ejerce en la función, negando la palabra a los concejales de la oposición”.
“Pasar a votación no significaba que la oposición no pudiese seguir hablando”, aclaró el propio Pacharotti después. Sin embargo desde la oposición interpretaron la acción como autoritaria y enfatizaron que la gestión bruerista “no permite el disenso”.
Finalmente el bloque oficialista, indignado con la actitud de Tangorra –a la que algunos ediles calificaron de “payasesca”- presentó un decreto para sancionar al concejal con una multa que podría alcanzar $4000 o su suspensión por hasta 30 días; moción que podría ser votada la semana próxima.
Por Laura Elisandro

