La bancada amarilla definirá la próxima semana sus pasos para el cierre del año, en medio de diferencias internas y cambios de liderazgo.
La próxima semana, los nueve senadores bonaerenses del PRO se reunirán para establecer la estrategia que adoptarán en lo que resta del año legislativo. Sin embargo, el rumbo de cómo se comporte el bloque de aquí fin de año también dependerá de los resultados de las elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires.
Por ahora, sin sesiones programadas, la intención mayoritaria dentro del bloque es mantener la estructura tal como está. Sin embargo, la falta de consenso es evidente: la mayoría de los legisladores rechaza el acuerdo con La Libertad Avanza, y el futuro del espacio luego de la renovación parlamentaria es todavía un interrogante.
En este contexto, los referentes principales del PRO en el Senado bonaerense, Christian Gribaudo y Alejandro Rabinovich, no seguirán en sus cargos a partir de diciembre porque se les vence el mandato.
Gribaudo quedó afuera de la lista de candidatos del Frente La Libertad Avanza tras el veto de Karina Milei, mientras que Rabinovich intentará llegar a la Cámara de Diputados por la Segunda Sección Electoral, dejando atrás su banca que representa a Mar del Plata.
La salida de ambos líderes deja al bloque sin una conducción a partir de diciembre. La incógnita que existe es quién tomará las riendas y en cómo se transformará el bloque: si será una fuerza que buscará ser la principal oposición al gobernador, Axel Kicillof, o como un grupo debilitado que perdió protagonismo y será furgón de cola de los libertarios.
De los nueve senadores que integran el bloque, apenas tres respaldan la alianza con La Libertad Avanza. Aun así, si el oficialismo convoca a una sesión, todo indica que actuarán de forma coordinada, aunque la falta de unidad interna podría marcar el inicio de una nueva etapa para el macrismo provincial desde fin de año.
