La Cancillería rompió el silencio sobre la llegada de las comitivas y Pablo Quirno aseguró que el Gobierno valora y acompaña este tipo de visitas; tensión política por la intervención del puerto de Ushuaia y recorridas de legisladores estadounidenses por Vaca Muerta
Dos delegaciones legislativas de Estados Unidos llegaron este martes al país en vuelos militares Clipper, en una jornada marcada por cruces políticos, hermetismo oficial y un fuerte alineamiento discursivo del Gobierno con Washington. Uno de los grupos aterrizó en Neuquén tras una escala previa en Tierra del Fuego que despertó cuestionamientos del kirchnerismo, mientras que el segundo arribó a Aeroparque pasado el mediodía.
El primer vuelo trasladó a una delegación bipartidaria de miembros del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, cuyo paso por Ushuaia generó polémica debido a que se produjo de manera sorpresiva y pocos días después de que el Gobierno nacional resolviera intervenir el puerto fueguino.
En paralelo, desde Estados Unidos llegó otra comitiva, integrada por legisladores del Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes, encabezada por Tim Walberg. El arribo se dio en un contexto de elogios públicos de Javier Milei a la gestión de Donald Trump y al alineamiento estratégico con ese país en materia de política exterior.
Según informó la Embajada de Estados Unidos en la Argentina, este segundo grupo mantendrá encuentros con funcionarios y referentes locales para conocer las políticas argentinas vinculadas a educación y empleo. “La agenda incluye reuniones con funcionarios gubernamentales y otros actores clave, con el objetivo de interiorizarse sobre las políticas argentinas de educación y desarrollo de la fuerza laboral. Las conversaciones también abordarán la capacitación en ciberseguridad y los marcos de gobernanza para la inteligencia artificial», indicaron en un comunicado difundido este martes.
Antes de las 14, sitios especializados en tráfico aéreo reportaron el arribo a Aeroparque de un nuevo Clipper de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, proveniente de Lima. De acuerdo a lo que pudo reconstruir este medio, ese vuelo trasladaba a la delegación del área educativa, cuyo aterrizaje estaba previsto justamente para esa hora.
Recién entrada la tarde, la Cancillería rompió el silencio sobre ambos movimientos. Fue el vicecanciller Pablo Quirno quien se refirió al segundo desembarco a través de su cuenta de X.
“Es una delegación bipartidaria del Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes de EE.UU. de visita en la Argentina. Dado el interés que despierta el plan de gobierno de la Argentina en el mundo y, en este caso, la relación estratégica entre Argentina y EE.UU., celebramos las visitas de las diferentes comitivas interesadas en nuestro país”, expresó.
En el Palacio San Martín, sin embargo, evitaron brindar precisiones sobre la identidad completa de los integrantes de ambos vuelos. Quirno también explicó por qué estas visitas no se anuncian con antelación. “Las autoridades pertinentes han sido informadas y las comitivas anunciadas por el propio país”, sostuvo.
Visita a Vaca Muerta
La delegación del Comité de Energía y Comercio continuó su agenda en Neuquén. De acuerdo a información oficial de la Embajada de Estados Unidos, ese grupo tenía programadas “reuniones con funcionarios gubernamentales y actores clave para abordar la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica”.
Fuentes al tanto de la visita confirmaron que los congresistas recorrieron Vaca Muerta durante la jornada del martes. Tras aterrizar en el aeropuerto neuquino, se trasladaron en una combi hasta Loma Campana, uno de los principales yacimientos de YPF, conducida por Horacio Marín.
Durante el trayecto, que demandó alrededor de dos horas, la comitiva fue acompañada por personal técnico e institucional de la empresa. En el lugar, los legisladores observaron de cerca los equipos de perforación y fractura, y visitaron la sala tecnológica del yacimiento, el primero desarrollado por YPF en Vaca Muerta, que opera junto a Chevron.
Quienes participaron del recorrido señalaron que el interés de los representantes estadounidenses estuvo puesto en conocer el funcionamiento operativo del yacimiento, los aspectos técnicos del negocio, el desarrollo local de la industria, el GNL y el alcance del RIGI, el régimen impulsado por el Gobierno para atraer inversiones.
Hasta el momento, no se registraron encuentros oficiales con el gobierno de la provincia de Neuquén, encabezado por Rolando Figueroa.
Pedido de informes y cruces políticos
El paso del avión por Ushuaia motivó un pedido de informes presentado por la senadora kirchnerista Cristina López. “Ushuaia no es una ciudad más. Tierra del Fuego no es un territorio disponible para que potencias extranjeras se muevan sin dar explicaciones”, planteó en su presentación dirigida al Poder Ejecutivo.
Horas más tarde, y luego de las declaraciones de Quirno, el asesor presidencial Santiago Caputo salió al cruce de las críticas y cuestionó a quienes pusieron en duda los objetivos de la visita estadounidense.
“Aparentemente un selecto grupo de oligofrénicos que nada dijeron del Memorándum con Irán y de la entrega de soberanía que implicaba cederle un terreno sin control ni participación argentina a una potencia extranjera se ponen histéricos porque una comitiva de la primera potencia mundial y principal socio estratégico de la nueva Argentina viaja a nuestro país. Los medios, como tienen las editoriales cooptadas por zurdos (que es lo mismo que oligofrénicos), lo reproducen», afirmó.
La controversia se potenció porque la escala en Ushuaia se produjo inmediatamente después de que el Gobierno nacional resolviera intervenir por un año el puerto local, desplazar a la Dirección Provincial de Puertos y asumir el control a través de la autoridad portuaria nacional, encabezada por Iñaki Arreseygor.
Desde sectores críticos de la Casa Rosada se deslizaron sospechas sobre posibles intereses geopolíticos o comerciales detrás de la decisión. En respuesta, el Ejecutivo sostuvo que la medida se adoptó por presuntos desmanejos en los fondos del puerto.
La versión oficial indica que en la provincia se sancionó una ley que habilitó el giro de fondos del superávit portuario a la obra social provincial, movimientos que, según Nación, se habrían concretado en violación al convenio de traspaso de puertos. En el gobierno fueguino reconocen la sanción de la norma, pero aseguran que los fondos nunca se transfirieron.
El gobernador Gustavo Melella rechazó las acusaciones, se manifestó indignado en X y recordó que para esta temporada se esperan 525 recaladas de cruceros y buques en el puerto de Ushuaia.
Por el momento, la operatoria de la terminal quedó bajo la conducción de Juan Avellaneda, empleado histórico del puerto y jefe del gremio Unión Personal Superior Ferroviario de Tierra del Fuego, de representación minoritaria. Junto a él, otros 19 trabajadores fueron habilitados para ingresar a las instalaciones, según una nómina publicada en el Boletín Oficial.
