El episodio de inseguridad que se produjo en Lanus el pasado miércoles desnudó las falencias del estado y la dirigencia política para resolver la problemática cotidiana de los vecinos.
Morena Domínguez tenía 11 años y murió después de ser asaltada este miércoles cerca de las 7.30 cuando se dirigía a la escuela primaria 60 Almafuerte, ubicada en la esquina de Coronel Molinedo y San Vladimiro frente a la plaza de Villa Giardino, en el Municipio de Lanús.
El episodio conmocionó a toda la sociedad y la dirigencia política, y desnudó la falta de coordinación para políticas preventivas de Seguridad. Luego de la tragedia, desde la comuna que gobierna Néstor Grindetti, el candidato a gobernador de Patricia Bullrich, buscaron correr el foco del debate y se desligaron de responsabilidades. El vocero principal fue el candidato a intendente y Secretario de Seguridad Diego Kravetz, un dirigente que estuvo haciendo campaña focalizando en su propuesta de seguridad y con los programas del Municipio. Las principales acusaciones fueron contra el gobierno provincial de Axel Kicillof y contra militantes de fuerzas opositoras.
En concreto, el episodio también puso sobre el tapete el mal funcionamiento de los “corredores escolares” en la provincia de Buenos Aires.
La Secretaria General de la seccional Lanús de Suteba, Liliana Rossi, reclamó “la efectivización de los corredores escolares y mayor presencia de las fuerzas de seguridad en algunas escuelas durante los horarios de entrada y de salida”.
“Son cosas que se pueden anticipar porque siempre los episodios de violencia empiezan a suceder en el barrio. Los chicos comentan en las propias escuelas y nosotros ponemos en alarma a las autoridades”, indicó la dirigente gremial en diálogo con el portal Política del Sur.
En esta línea, remarcó que “los corredores marcan los caminos posibles más seguros para el traslado de los estudiantes”. Y subrayó: “Sin una política federal con fuerte presencia del Estado es difícil autoprotegernos. La escuela no puede generar mecanismos de seguridad. Nosotros no estamos para eso, estamos para enseñar”.
La secretaria general del SUTEBA de La Matanza, Daniela Sposato, analizó: “Creemos que se deben profundizar los cuidados, los corredores seguros, y garantizar no solo la seguridad de los pibes y las pibas cuando van a la escuela, sino también de toda la ciudadanía en los barrios y en todos los lugares. Creemos fundamental que no sea utilizada esta noticia como operación mediática frente a este contexto de elecciones”.
En las repercusiones del caso, cientos de vecinos se expresaron en los medios, y el reclamo es mucho más profundo que la verba facilista de la “mano dura” o la “baja de la edad de inimputabilidad” que vociferan muchos dirigentes de la oposición. Se exige a las autoridades la implementación de políticas públicas efectivas que atiendan también deudas históricas del Estado en materia de infraestructura, salud, educación y protección social.
La Comisaría 5ta a la que fueron trasladados los acusados está solamente a 15 cuadras de la escuela a la que asistía la víctima. Los detenidos ya tenían múltiples antecedentes, y el archivo puso en debate también el rol del sistema judicial y los magistrados.
UN ABORDAJE INTEGRAL
A tres cuadras de la escuela de Morena está la avenida Olazábal, que separa la urbanización más antigua, conocida como “el barrio de los tanos”, del predio originalmente destinado a la Asociación de Curtiembreros de la Provincia de Buenos Aires (ACUBA) para la construcción de un parque industrial y que con el correr de las décadas fue cediendo territorio a una ocupación que hoy es un barrio popular que crece junto a la construcción de una planta de tratamiento de desechos químicos y otra de efluentes cloacales.
Este barrio, poblado en su mayoría por recicladores urbanos y trabajadores de la economía popular, es el que señaló el secretario de Seguridad de Lanús Diego Kravetz (JxC) como el lugar en el que “ranchean” los delincuentes que mataron a Morena. También señaló la presencia constante del municipio en ese territorio, aunque sus habitantes siguen demandado a la administración comunal cuestiones básicas como la demarcación de calles y pasillos que permita establecer redes de tendido eléctrico y alumbrado para suprimir las conexiones informales que cada invierno provocan muertes en incendios nocturnos.
El programa “Envión” es una política del Estado bonaerense para acompañar a niños, niñas y adolescentes en condiciones de vulnerabilidad. Su coordinadora en Lanús, Noelia Arraigada, cuenta que “hay solo dos políticas para las niñeces en el distrito, el ‘Envión’ que depende de los recursos de la Provincia y no alcanza a más de mil adolescentes en un municipio de medio millón de habitantes, y las juegotecas de la municipalidad que cada año reciben menos fondos y van reduciendo su presencia territorial. Hoy se los escucha lamentarse por Morena, pero para las autoridades locales los chicos no son prioridad”.
“Cuando las familias ven llegar a Kravetz al barrio, saben que viene por sus hijos y lo que hay es miedo. Hay un foco muy grande puesto en los chicos involucrados en delitos pero nadie se hace cargo del consumo problemático de sustancias, cuando una familia detecta que uno de sus hijos empieza a tener problemas en seguida sale a tocar puertas en distintos organismos para pedir ayuda pero lamentablemente cuando aparece el Estado es con el patrullero cuando la cosa ya es mucho más compleja”, describe.
La trabajadora social señala que no es inocente que ayer lo primero que hayan salido a decir el actual secretario de Seguridad es que el responsable de la muerte de Morena había sido un chico de 14 años: “forma parte de una política de criminalización de los pibes que acá en Lanús tiene una historia que podemos llevar hasta el episodio en el que Kravetz le entregó a Lanata al ‘Polaquito‘ que en ese momento tenía 11 años y bajo el efecto de sustancias dijo cualquier cosa en la tele; incluso ayer también en las primeras horas de la investigación lo volvieron a meter preso al mismo pibe que en esta no tenía nada que ver. Es como si se manejasen con una lista negra y los salen a buscar cuando necesitan, pero también es una demostración del fracaso de sus políticas de seguridad porque si en todos estos años lo único que hicieron que los pibes es meterlos una y otra vez en cana y eso no funcionó y no se te ocurrió otra cosa es porque algo falla”.
