Desde el espacio libertario insisten en que no hay una unidad institucional y alimentan versiones sobre posibles pases individuales a La Libertad Avanza. Mientras tanto, el PRO busca demostrar su disposición al diálogo, pero también evidenciar la falta de interés del mileísmo en avanzar con un acuerdo
El gobierno nacional y sus aliados evitan cerrar un acuerdo institucional con el PRO en la provincia de Buenos Aires. Convencidos de que no dependen del macrismo, los libertarios están dispuestos a competir en el distrito más poblado del país sin concesiones a estructuras externas, aun si eso implica una derrota ajustada. No obstante, desde su espacio ejercen presión sobre el PRO con advertencias, rumores y versiones sobre posibles movimientos políticos, cambios de lealtades y deserciones.
En el macrismo, en cambio, aseguran que los dirigentes cuyos nombres circulan en medios de comunicación no tienen intención de sumarse al oficialismo libertario en este momento. De hecho, la reciente reunión entre Diego Santilli y Guillermo Montenegro, dos de los mencionados con frecuencia, no implica un pase inmediato a las filas del gobierno nacional. Por ahora, no figura en los planes a corto plazo. Sin embargo, el escenario podría cambiar de cara a la disputa por la gobernación, en caso de que las fuerzas políticas no logren reordenarse.
“¿Tan difícil es entender que LLA no quiere un acuerdo electoral con el PRO o hay que hacerles un dibujito?”, disparó Facundo Pérez Carletti, secretario general del partido amarillo, en X, luego de que un periodista pusiera en duda la lealtad y pertenencia de ciertos dirigentes bonaerenses.
Este medio ya informó en varias oportunidades que dentro del macrismo hay dirigentes que advierten a Mauricio Macri sobre la falta de voluntad de los libertarios para construir un frente capaz de disputar la provincia con Axel Kicillof. Según interpretan en el PRO, La Libertad Avanza evita manifestar abiertamente su postura porque no está dispuesta a asumir el costo político de rechazar el acuerdo.
Sin embargo, no todos dentro del macrismo comparten esa lectura. La foto del lunes en Mar del Plata entre Diego Santilli y Guillermo Montenegro no solo fue un mensaje dirigido al gobierno, sino también un golpe a la cúpula del PRO, exigiendo que se detenga la escalada de tensiones con la Casa Rosada.
“No existe la unidad en términos partidarios”, afirmó una fuente con acceso a la visión del gobierno, reforzando así las sospechas dentro del macrismo. Los libertarios solo están dispuestos a negociar con aquellos dirigentes que acepten plenamente sus condiciones. En ese marco, la misma fuente aseguró que no hay intención de ceder espacios concretos y relevantes al PRO dentro del esquema de La Libertad Avanza.
