El diputado nacional del MID sostuvo en Urbana BA que el jefe de Gabinete “está totalmente agotado” y afirmó que el oficialismo demoró inversiones millonarias mientras priorizó la denominada Ley Hojarasca. También pidió un plan de infraestructura y vivienda para reactivar la economía.
El diputado nacional del MID por la provincia de Buenos Aires, Eduardo Falcone, lanzó fuertes críticas contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y reclamó que el Gobierno nacional avance con la aprobación de proyectos vinculados al RIGI para impulsar la actividad económica. Las declaraciones las realizó en una entrevista con Radio Urbana BA.
Falcone explicó por qué su bloque no acompañó el pedido de interpelación contra Adorni en la Cámara de Diputados. Según planteó, el Congreso no debía intervenir en una situación que consideró responsabilidad exclusiva del Poder Ejecutivo. “Creemos que un problema del gobierno y que lo tiene que resolver el gobierno”, sostuvo.
A la vez, el legislador aseguró que el funcionario “está totalmente agotado, terminado, no está ni ejerciendo como jefe de gabinete”. En ese sentido, afirmó que dentro del oficialismo existió malestar con el desempeño de Adorni y remarcó que incluso dirigentes libertarios deseaban su salida.
Falcone señaló que el jefe de Gabinete no tuvo participación en negociaciones parlamentarias y lo describió como “un vocero calificado” sin capacidad de coordinación política. También cuestionó las explicaciones oficiales sobre la situación patrimonial del funcionario y recordó que “hasta la senadora Bullrich le dijo: ‘Tenés que mostrar la declaración jurada’”.
Durante la entrevista en Urbana BA, el diputado también apuntó contra la lentitud del Gobierno para aprobar proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Según explicó, existieron iniciativas por más de 100 mil millones de dólares, aunque solo una parte consiguió luz verde oficial.
“Con el problema económico que hay ahora, que hay un problema de recesión o de parate, sobre todo en los conurbanos, si aceleraran con las aprobaciones del RIGI, tendríamos 30.000 millones de dólares de inversiones reales”, afirmó.
Falcone cuestionó además el tiempo que el Ejecutivo destinó a impulsar la llamada Ley Hojarasca. Si bien aclaró que acompañó la iniciativa por una cuestión filosófica, consideró que el oficialismo sobredimensionó ese debate. “Lo apoyamos filosóficamente porque nos parece bien, pero la verdad que no me parece. Lo sobredimensionaron bastante y perdieron mucho tiempo con ese tema”, expresó.
En otro tramo de la entrevista, el diputado analizó el denominado “Súper RIGI”, el nuevo esquema que impulsa el Gobierno para atraer inversiones tecnológicas superiores a los mil millones de dólares. Falcone indicó que el proyecto parecía orientado a sectores vinculados con inteligencia artificial, data centers y semiconductores.
A pesar de algunas diferencias, adelantó una posición favorable de su espacio frente a ese esquema. “Todo lo que sea favorecer la inversión en producción local, sobre todo de algo tan significativo como que pueda modernizar muchas ramas de la producción, nosotros lo vamos a acompañar”, señaló.
Falcone también realizó un balance de la gestión económica de Javier Milei. Reconoció que el Gobierno logró reducir la inflación durante el primer año, aunque advirtió que la etapa de ajuste quedó agotada y reclamó medidas para estimular el crecimiento.
“El primer año fue exitoso en lo que había que hacer, que era bajar la inflación”, afirmó. Sin embargo, sostuvo que la economía mostró “dos velocidades”. Según describió, algunos sectores crecieron en regiones periféricas, aunque sin generar empleo, mientras los grandes conglomerados urbanos sufrieron caída de actividad.
“Los conurbanos, sobre todo, donde se concentra gente que trabaja en la industria, en el comercio y en la construcción, ahí la situación está más complicada”, indicó.
Por último, el legislador reclamó un plan nacional de infraestructura y vivienda para motorizar la economía. Mencionó obras viales pendientes y pidió avanzar con la autovía de la Ruta 5. También defendió un programa de construcción de viviendas populares para reactivar la construcción y generar empleo.
“La vivienda debe ser lo que más mueve”, aseguró.
